Padre mata a su hija en Texas luego de discutir sobre Donald Trump
El padre aseguró que el tiro fue accidental mientras le mostraba un arma de fuego y admitió haber consumido alcohol ese día
- Actualizado: 12 de febrero de 2026 a las 19:59
Una joven británica de 23 años murió tras recibir un disparo presuntamente efectuado por su padre en Prosper, Texas, en Estados Unidos, luego de una discusión familiar en la que la víctima cuestionó y criticó al presidente estadounidense Donald Trump, según revelaron testimonios presentados ante un tribunal en el Reino Unido.
La víctima fue identificada como Lucy Harrison, originaria de Warrington, Cheshire, quien se encontraba de visita en Estados Unidos junto a su pareja, Sam Littler. El hecho ocurrió el 10 de enero de 2025 en la vivienda de su padre, Kris Harrison, donde la joven se alojaba antes de regresar al Reino Unido.
De acuerdo con el testimonio de Littler ante el tribunal forense de Cheshire, la discusión comenzó tras un debate político relacionado con Trump. Durante el intercambio, Lucy preguntó a su padre cómo reaccionaría si ella fuera víctima de una agresión sexual, en el contexto de la conversación sobre el mandatario estadounidense. Según relató su novio, el padre respondió que no le afectaría demasiado porque tenía otras dos hijas viviendo con él.
Tras el altercado, la joven subió alterada a la planta alta de la vivienda. Horas después, aproximadamente media hora antes de que la pareja partiera hacia el aeropuerto, Lucy se encontraba en la cocina cuando su padre la tomó de la mano y la condujo a un dormitorio en la planta baja.
Quince segundos después, se escuchó un disparo. Littler declaró que corrió hacia la habitación y encontró a Lucy tendida en el suelo, cerca de la entrada del baño, mientras su padre gritaba. La joven murió en el lugar a causa de una herida de bala en el pecho.
En una declaración enviada al tribunal, Kris Harrison explicó que ese día había consumido aproximadamente 500 mililitros de vino blanco tras haber recaído en problemas de alcohol. Señaló que él y su hija estaban viendo un segmento de noticias sobre crimen con armas cuando le comentó que poseía un arma y le preguntó si quería verla.
Según su versión, llevó a Lucy al dormitorio para mostrarle una pistola Glock 9 mm semiautomática que guardaba en una mesa de noche. Afirmó que mientras levantaba el arma para enseñársela escuchó un estruendo y no comprendió lo sucedido. Indicó que no recuerda si tenía el dedo en el gatillo en ese momento.
La policía de Prosper investigó el caso como posible homicidio involuntario. Sin embargo, un gran jurado del condado de Collin decidió no presentar cargos criminales contra Kris Harrison al considerar que no existía evidencia suficiente para proceder judicialmente.
La madre de la joven la describió ante la corte como una joven apasionada y comprometida con las causas que defendía.
Las autoridades estadounidenses no han reabierto el caso, mientras que el proceso forense en el Reino Unido concluyó con la determinación de que la muerte se produjo por una acción imprudente durante el manejo del arma.