Mal tiempo y accesos afectados: se complica búsqueda de desaparecidos en China tras riada
Las condiciones extremas en la zona fronteriza dificultan las labores de rescate, mientras aumenta la preocupación por posibles nuevos deslizamientos en el Tíbet
- Actualizado: 26 de agosto de 2026 a las 20:22
La lluvia, la inestabilidad de las laderas, los accesos dañados y los cortes de comunicaciones complican la búsqueda de los 265 desaparecidos por la riada en el condado chino de Gyirong (Tíbet, suroeste), donde los equipos detectaron un lago formado por el represamiento natural del agua cerca del paso fronterizo con Nepal.
Este embalsamiento, originado por la acumulación de lodo y rocas que bloquea el cauce, agrava el peligro de desastres secundarios y dificulta las labores de desagüe, según medios estatales.
Un responsable de la división militar del municipio de Shigatse explicó a medios estatales que el borde de la zona cubierta por el flujo de lodo se encuentra a unos 2,5 kilómetros del puerto fronterizo de Gyirong, el área más afectada, y que los sedimentos alcanzan cerca de 1,5 metros de espesor en algunos puntos, lo que dificulta el avance de los equipos y de la maquinaria.
Su unidad había movilizado a 158 personas, cuatro máquinas de ingeniería y más de una veintena de vehículos, pero parte del material permanecía a la espera mientras los grupos avanzados evaluaban qué tramos podían utilizarse con seguridad y el riesgo de nuevos desastres.
El terreno constituye otro de los principales obstáculos: según un experto del Ministerio de Recursos Naturales citado por CCTV, la zona afectada se encuentra en un valle de alta montaña y en un área de confluencia de cursos de agua, con desniveles superiores a los 3.000 metros y presencia de glaciares en las cotas altas.
A ello se suma la estrechez del terreno y la lluvia, que aumenta el riesgo de nuevos derrumbes, deslizamientos y caídas de rocas y limita el empleo de maquinaria pesada, recogió CCTV.
Las comunicaciones también resultaron afectadas, por lo que las autoridades recurrieron a medios aéreos: un dron enviado desde la provincia vecina de Sichuan llegó durante la madrugada local del jueves equipado con una estación base móvil y comunicaciones por satélite.
Un avión trasladó desde dicha provincia a 111 rescatistas, material especializado y cuatro perros de búsqueda. El primer y hasta ahora único balance chino, difundido el miércoles por CCTV, cifró en tres los muertos y en 265 los desaparecidos en territorio tibetano, sin ofrecer detalles sobre la nacionalidad o la identidad de las víctimas y las personas sin localizar.
En Nepal, el balance más reciente situó en 157 los fallecidos, con lo que las muertes confirmadas en ambos lados de la frontera ascienden al menos a 160.