Madre e hija de origen haitiano que fueron decapitadas en República Dominicana
"¡Ay, Dios mío, ay, mi mundo!", gritaba la madre y abuela de las víctimas de origen haitiano que fueron brutalmente asesinadas en el país caribeño
- Actualizado: 26 de octubre de 2026 a las 09:15
Una madre y su hija de origen haitiano fueron decapitadas en el interior de una casa en construcción situada en la comunidad de El Estero, el municipio de Neyba, en República Dominicana, el pasado domingo 25 de octubre. ¿Por qué estaban decapitadas? Los detalles del caso a continuación.
Preliminarmente, la madre fue identificada como Hosmit Guearrie, conocida por habitantes de la zona como Rozmi, de nacionalidad haitiana y de 33 años.
La niña, también de nacionalidad haitiana, fue identificada como Asly Fisfe Guearrie, de apenas 11 años, quien pereció junto a su madre tras el brutal ataque. Sus cuerpos fueron descubiertos por una familiar que fue a buscarlas.
"Ella siempre se iba a dormir y antes de las 5 de la mañana siempre venía. Casi a las ocho, mi abuela me levanta para que vaya y, cuando fui, por una ventana las vi muertas", manifestó la pariente.
Tras recibir la trágica noticia, Sizann Sama, madre y abuela de las víctimas se tiró al suelo gritando y lamentando las muertes. "¡Ay, Dios mío! ¡Ay, mi mundo, ay, mi mundo!", decía en su lengua materna, criollo haitiano.
El principal sospechoso de cometer el crimen fue identificado únicamente con el alias de Timamá, quien sería la pareja de Rozmi y el padrastro de la menor, también de origen haitiano.
Tras el doble crimen, usuarios de redes sociales comenzaron a publicar la foto del agresor que se habría dado a la fuga.
Sin embargo, el alcalde local de Las Cañitas, en la provincia de Bahoruco, Jacobo Cuevas, anunció su captura horas después. "Aquí lo tengo apresado, ya viene la policía de la jurisdicción de Neyba a buscarlo para hacer la entrega formalmente", manifestó a través de un video, donde muestra al sospechoso.
Según el reporte inicial, los cuerpos de las víctimas fueron encontrados en el interior de una casa que todavía estaba en construcción, cerrada con candado. Tras el levantamiento, fueron trasladados para su respectiva autopsia hacia el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), en Azua.
Mientras tanto, el sospechoso fue requerido por la Policía Nacional y trasladado hacia las instancias correspondientes para que responda ante los señalamientos por el doble homicidio.
Hasta ahora se desconoce cuál es el móvil del hecho violento, por lo que las autoridades investigan para determinar cómo ocurrió y qué lo detonó.
La muerte de la madre y su pequeña ha causado consternación en República Dominicana y Haití, lugar de origen de las víctimas. Sin embargo, el pesar se ha extendido hacia otros países del mundo.