Lorenzo Salgado, migrante mexicano asesinado a disparos por ICE en Texas
"Él no merecía morir", fueron las palabras de Ronaldo Salgado, uno de los hijos del migrante mexicano, tras enterarse de la trágica noticia a través de las redes sociales
- Actualizado: 09 de julio de 2026 a las 15:06
El migrante Lorenzo Salgado Araujo murió tras recibir varios disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo realizado la mañana del martes 7 de julio de 2026 en Houston, Texas, Estados Unidos. Así ocurrieron los hechos:
De acuerdo con la versión oficial, el hecho se registró alrededor de las 6:50 de la mañana del -07 de julio- en Magnolia Park, un sector de Houston.
Según el reporte de ICE, Salgado Araujo, de 52 años, era un ciudadano mexicano que residía en Estados Unidos sin estatus migratorio legal y "era objetivo de una operación de control migratorio".
Las autoridades señalaron que, al momento de intentar detenerlo, el hombre habría tratado de evadir el arresto. Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), ignoró múltiples órdenes de detenerse y utilizó su vehículo para embestir una unidad oficial.
Aseguraron que Salgado Araujo chocó un vehículo de la agencia e intentó atropellar a un agente, por lo que el funcionario le disparó con su arma, argumentando que actuó en "defensa propia".
Salgado Araujo fue trasladado a un hospital local, donde posteriormente fue declarado muerto.
La Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC) expresó dudas sobre la versión presentada por las autoridades federales y recordó que en ocasiones anteriores se han realizado justificaciones similares tras tiroteos relacionados con operativos migratorios.
La oficina local del Buró Federal de Investigaciones (FBI) confirmó que investiga un posible ataque contra un agente federal. Además, personal especializado en recolección de evidencias acudió al lugar a solicitud del DHS para procesar la escena del tiroteo.
Ronaldo Salgado, uno de sus tres hijos, manifestó que su padre trabajaba en la construcción y se dirigía a recoger a sus empleados cuando ocurrió el incidente.
“Mi padre no se merecía esto. Él no merecía morir”, escribió el hijo del migrante, afirmando que llevaba cerca de 35 años viviendo en Estados Unidos y que se encontraba en proceso de obtener un permiso de trabajo.