Habló antes de morir: niño denunció a su madrastra en su lecho de muerte en Indonesia
El horror sacude a Indonesia: un niño de 12 años murió tras ser obligado a beber agua hirviendo. ¿Qué reveló su último testimonio antes de expirar?
- Actualizado: 27 de febrero de 2026 a las 17:53
Los habitantes de la ciudad de Sukabumi, en Indonesia, no salen del asombro tras que se hiciera viral el caso de Nizam Syafei, un niño de tan solo 12 años que perdió la vida tras una agonía marcada por el maltrato físico y psicológico de su madrastra. ¿Qué testificó en menor antes de morir? A continuación los detalles.
El pequeño Nizam ingresó a un centro asistencial de la ciudad el pasado 19 de febrero de 2026. Su cuerpo, según los reportes médicos, presentaba un cuadro alarmante: quemaduras graves, ampollas extendidas y signos de evidente violencia física.
Sin embargo, lo más impactante ocurrió en la camilla del centro asistencial, donde el menor reunió sus últimas fuerzas para relatar el horror que vivía en su casa.
En presencia de su propia madrastra, la señaló como agresora. El niño denunció haber sido obligado por ella a beber agua hirviendo, además del maltrato.
Sus palabras, pronunciadas poco antes de fallecer, se han convertido en la prueba principal de un caso que la sociedad califica como filicidio.
La estancia de Nizam en su hogar era reciente. La familia lo había enviado previamente a un internado islámico de la región debido a problemas previos en la convivencia doméstica.
No obstante, el cierre temporal del instituto por el periodo religioso del Ramadán obligó al menor a regresar a la vivienda donde, presuntamente, encontraría la muerte.
Tras las declaraciones del menor, la policía interrogó a la madrastra de forma inmediata. A pesar de la gravedad de los señalamientos, la mujer negó tajantemente las acusaciones, asegurando que los hechos relatados por el niño son falsos. Sin embargo, su versión flaquea ante la crudeza de la ciencia forense.
Los hallazgos de los peritos contradicen la defensa de la mujer. Los exámenes evidenciaron que las quemaduras y los golpes en el cuerpo de Nizam son compatibles con lesiones ocasionadas por factores externos, descartando cualquier posibilidad de un accidente doméstico y reforzando la teoría de que maltrataba al menor de manera deliberada.
En medio de este escenario de dolor aparece la figura de Lisnawati, la madre biológica del menor. Con la voz entrecortada, la mujer relató a medios indonesios que la última vez que vio a su hijo, él tenía apenas siete años.
A pesar de sus múltiples intentos por reencontrarse con él durante un lustro, sus esfuerzos no dieron los frutos que ella esperaba, y sin contar con el fatal desenlace.
"Vi a Nizam Syafei por última vez cuando él tenía siete años", explicó Lisnawati, quien ahora recibe asistencia legal para buscar justicia por la muerte de su hijo
Actualmente, el estatus legal de la madrastra se mantiene bajo reserva, pues se desconoce si ha sido capturada y judicializada formalmente.
La muerte de Nizam Syafei ha puesto en relieve una crisis silenciosa en el país asiático. Según datos oficiales de la Policía Nacional de Indonesia (Polri), hasta septiembre de 2025 se han documentado alrededor de 10,240 casos de violencia doméstica, una cifra que alarma a las organizaciones de derechos humanos.