EN FOTOS: estela de muerte y caos en Israel tras la respuesta de Irán
El Gobierno israelí declaró estado de emergencia tras ataques iraníes que destruyeron viviendas en Beit Shemesh y afectaron bases aéreas clave del país
- Actualizado: 02 de marzo de 2026 a las 09:58
Tras la respuesta ofensiva de Irán a Israel entre finales de febrero y el 1 de marzo de 2026, Israel enfrenta una devastación que ha fracturado la normalidad de su infraestructura civil y militar. A continuación las imágenes y los detalles.
El epicentro del drama civil se localizó en ciudades como Beit Shemesh, donde el impacto directo de un misil segó la vida de al menos nueve personas. La destrucción no discriminó: en Tel Aviv y el área metropolitana de Gush Dan, los incendios y cráteres de gran tamaño transformaron zonas céntricas en escenarios de guerra.
El Gobierno israelí se vio forzado a declarar el estado de emergencia tras el colapso de redes eléctricas que dejó a oscuras a gran parte de la población.
La ofensiva también golpeó los pilares de la sociedad. Reportes oficiales confirman daños estructurales en hospitales, laboratorios y centros educativos en el núcleo financiero y tecnológico del país. "Hace poco, las fuerzas armadas israelíes identificaron misiles lanzados desde Irán hacia el territorio del Estado de Israel", confirmó el ejército en un comunicado.
En el frente defensivo, aunque el sistema de interceptación trabaja a máxima capacidad, la letalidad de los misiles iraníes logró vulnerar instalaciones estratégicas. Se han confirmado impactos en las bases aéreas de Nevatim y Tel Nof.
Solo en los ataques de cierre de febrero, al menos 89 personas requirieron atención médica en un solo día tras impactos directos en el centro del país. Los bomberos informaron que, durante la mañana de este lunes, siete personas fueron evacuadas con heridas de gravedad mientras la policía rastreaba fragmentos de misiles interceptores caídos en zonas residenciales de Jerusalén.
"La Fuerza Aérea, bajo la dirección de la Jefatura de Inteligencia, acaba de lanzar una nueva oleada de ataques contra objetivos del régimen terrorista de Irán en el corazón de Teherán", anunciaron las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) a través de sus canales oficiales.
El ejército israelí advirtió que planea "intensificar" sus ataques en el Líbano contra Hezbolá, en respuesta a los cohetes disparados por el grupo chiita. "Los ataques continúan y su intensidad va a aumentar", sentenció el general Rafi Milo, jefe del mando norte, asegurando que el movimiento pagará un alto precio por su respaldo a Teherán.
Desde el Líbano, la cúpula política ha mostrado su preocupación por la volatilidad de la región. El primer ministro libanés, Nawaf Salam, calificó el lanzamiento de proyectiles desde el sur de su país como un acto "irresponsable y sospechoso".
Según Salam, estas acciones ponen en riesgo la seguridad nacional y otorgan "pretextos a Israel para continuar con su agresión" en territorio libanés.
La población, aunque resguardada bajo tierra, respalda las medidas de fuerza mientras los medios estatales iraníes anuncian nuevas oleadas de misiles desde el centro de Irán hacia "ubicaciones enemigas".
La lluvia de proyectiles balísticos ha obligado a millones a buscar refugio de forma permanente. El conflicto entra así en una fase de incertidumbre total. Con el caos en Jerusalén y explosiones reportadas en las principales metrópolis, la capacidad de resistencia de la infraestructura israelí y la efectividad de su respuesta aérea definirán el desenlace de una de las semanas más oscuras en la historia reciente del Medio Oriente.