¿Qué es el estrecho de Ormuz y por qué Donald Trump ha puesto su interés en él?
La crisis energética y comercial derivada del conflicto ha intensificado la tensión geopolítica y llevado a Washington a exigir la reapertura de esta vía
- Actualizado: 06 de abril de 2026 a las 10:39
Desde que el pasado 21 de marzo Donald Trump dio 48 horas al Gobierno de Irán para abrir el estrecho de Ormuz, el presidente estadounidense ha prolongado el plazo en varias ocasiones, la última de las cuales expira, si no hay cambios, este próximo miércoles. A continuación los detalles de la importancia del estrecho de Ormuz para Donald Trump y la razón de su frustración.
Desde el pasado 26 de marzo Trump emplazó a Irán a reabrir el estrecho antes de este lunes 6 de abril a las 20.00 horas de Washington, pero este pasado domingo insinuó que extendía otras 24 horas el límite, hasta las 00 del miércoles 8 de abril.
En todos los casos, Trump amenazó a Irán con bombardear las centrales eléctricas si no abría el estrecho, que se encuentra cerrado de facto desde el pasado 28 de febrero, cuando Israel y Estados Unidos comenzaron su ofensiva contra Irán.
"Si Irán no abre totalmente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas a partir de este preciso momento, Estados Unidos atacará y arrasará sus centrales eléctricas, ¡empezando por la más grande!", escribió el mandatario en su red social Truth Social.
Este mismo día, Irán denunció un ataque estadounidense-israelí contra la instalación nuclear de Natanz y Estados Unidos autorizó temporalmente la venta de petróleo iraní varado en el mar.
El presidente de Estados Unidos asegura que Irán le ha hecho a su país "un regalo muy grande" ligado al estrecho de Ormuz, aunque no da más detalles, pero adelanta un próximo acuerdo en las conversaciones con Irán porque se ha producido "un cambio en el régimen". El Gobierno iraní niega cualquier contacto.
Donald Trump no puede ocultar la frustración ante las consecuencias de una guerra en Irán que ya ha cumplido cinco semanas y que sigue empantanada.
Empantanada con consecuencias que no había previsto la Casa Blanca en relación con la crisis derivada del bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Teherán.
Irán y Omán son los dos países con costa con el estrecho de Ormuz, el estratégico paso por el que transita el 20 % del petróleo mundial.
La República Islámica ha bloqueado el paso desde el comienzo de la guerra, el pasado 28 de febrero, con Estados Unidos e Israel y solo permite el tránsito de algunos buques de países aliados.
Teherán quiere formalizar este control del estrecho con la promulgación de una ley que establezca el pago de peajes para transitar por allí y que prohibiría el paso de buques estadounidenses e israelíes.
El bloqueo del estrecho ha disparado el precio del petróleo, entre otros productos, y ha llevado al presidente estadounidense, Donald Trump, a emitir un ultimátum a Irán para reabrirlo.