Entre heces y basura: el horror que vivían dos niños rescatados por la policía en EE UU
El hallazgo de dos menores viviendo en condiciones extremas dentro de una vivienda en Estados Unidos ha generado indignación y conmoción pública tras revelarse los detalles de lo que autoridades describieron como una verdadera “casa de los horrores”
- Actualizado: 25 de febrero de 2026 a las 16:44
El caso ocurrió en la ciudad de Flint, en el estado de Michigan, luego de que un vecino alertara a la policía para realizar un chequeo de bienestar al sospechar que algo irregular ocurría dentro del inmueble. La llamada terminó destapando una situación de abandono infantil considerada grave por las autoridades.
Al ingresar a la vivienda, los oficiales encontraron a dos niños pequeños completamente solos, viviendo en un ambiente insalubre y rodeados de basura acumulada en prácticamente todas las habitaciones de la casa.
Según el reporte policial, los desechos cubrían el suelo de tal manera que los agentes apenas podían caminar con normalidad dentro del lugar, mientras muebles y objetos bloqueaban incluso algunas entradas de la vivienda.
Las imágenes captadas por las cámaras corporales de los oficiales mostraron escenas impactantes: cajas vacías, desperdicios, escombros y suciedad extrema que evidenciaban la ausencia prolongada de cuidados básicos hacia los menores.
Uno de los espacios más alarmantes fue el baño, donde el inodoro estaba sucio y el lavabo desbordado, mientras un grifo permanecía abierto dejando correr el agua constantemente sobre el suelo.
Las autoridades también encontraron heces humanas esparcidas en distintas áreas de la vivienda, incluso en paredes a la altura de los niños, lo que fue interpretado como señal de abandono prolongado y falta total de supervisión adulta.
Durante la inspección, uno de los menores podía escucharse llorando mientras los agentes recorrían la casa. Posteriormente, un oficial halló a uno de los niños acurrucado cerca de una cama, evidenciando miedo y vulnerabilidad.
Tras el rescate, ambos menores fueron puestos bajo protección de servicios sociales y trasladados para recibir atención médica y evaluación psicológica, con el objetivo de determinar posibles secuelas físicas y emocionales.
De acuerdo con registros judiciales, los cargos también contemplan que el presunto abuso ocurrió en presencia de otro menor, lo que agrava la situación legal de la acusada.
El caso ha reabierto el debate en Estados Unidos sobre la detección temprana del maltrato infantil y el papel de vecinos y comunidades para denunciar situaciones sospechosas antes de que escalen a niveles extremos.
Las autoridades destacaron que la intervención fue posible gracias a la alerta ciudadana, un factor clave que permitió rescatar a los menores de un entorno descrito por los investigadores como condiciones de supervivencia incompatibles con una vida digna.