"El Sapo" ejecuta a reclutas que no superan entrenamiento para ser sicarios del CJNG
Una investigación de la Fiscalía General de la República revela cómo el CJNG recluta jóvenes con falsas ofertas de empleo y los somete a entrenamientos violentos en campos clandestinos
- Actualizado: 10 de marzo de 2026 a las 19:22
Una investigación elaborada por la Fiscalía General de la República (FGR) de México, fechada el 24 de abril de 2025, revela el sistema de captación y entrenamiento que utiliza el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para reclutar nuevos integrantes.
El informe detalla que la organización criminal atrae principalmente a jóvenes mediante ofertas de empleo falsas y los traslada posteriormente a centros clandestinos de adiestramiento. El documento se basa en testimonios de sobrevivientes y testigos protegidos que describen el mecanismo.
Aparentemente, el encargado de estos centros es Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, conocido como “El Sapo” o “El 090”, a quien las autoridades consideran un posible sucesor de la organización.
Según las declaraciones, las víctimas son contactadas con promesas de trabajo bien remunerado, pero una vez aceptan la oferta son llevadas a lugares aislados donde son obligadas a someterse a entrenamiento armado.
Entre los sitios mencionados en la investigación se encuentra el Rancho Izaguirre, ubicado en el estado de Jalisco. De acuerdo con el informe, este lugar funcionaba como uno de los principales campos de entrenamiento utilizados por el grupo criminal para preparar a los nuevos reclutas.
La Fiscalía concluyó en su investigación que el Rancho Izaguirre operaba como un campo de adiestramiento y no como un centro de exterminio.
No obstante, los testimonios recabados durante la indagatoria describen condiciones extremas y altos niveles de violencia durante el proceso de entrenamiento.
Activistas que han seguido el caso sostienen que algunos testimonios indican que sólo dos de cada diez reclutados lograban sobrevivir al proceso de entrenamiento.
El resto, según estas versiones, era ejecutado por la organización criminal al no cumplir con las exigencias del adiestramiento.
El sobreviviente fue identificado en el expediente con las iniciales NMGR. Su relato describe una estructura organizada de reclutamiento, entrenamiento y castigo dentro de los campamentos clandestinos operados por el grupo criminal.