Destrucción en Nepal: riada suma más de 800 muertos y llegan rescatistas internacionales
Las labores de búsqueda tras la masiva riada del pasado miércoles del río Bhote Koshi siguen en curso, acompañadas de la identificación de los cadáveres, y las autoridades de ambos lados de la frontera contabilizan ya 804 muertos arrasados por la marea de lodo y más de 3,000 desaparecidos
- Actualizado: 30 de agosto de 2026 a las 10:44
En la frontera entre Nepal y la región autónoma china del Tíbet sigue la búsqueda para ubicar a los más de 3,000 desaparecidos, sobre todo en los túneles de las hidroeléctricas, donde se teme que haya más de 900 personas y donde hay ya equipos internacionales apoyando. Aquí más detalles.
Las autoridades de Nepal han elevado a 788 el número de muertos contabilizados, cifra que, junto a los 16 decesos reportados por China, coloca en 804 el saldo de fallecidos a ambos lados de la frontera, sin que haya constancia de que haya coordinación entre ambas partes para cotejar cifras.
Del lado chino las autoridades dan cuenta de 546 personas sin localizar y del nepalí más de 2.500, centenares de turistas extranjeros entre ellos.
Nepal afirma que ya ha rescatado a 8.730 personas en total, entre ellas a 279 en helicóptero desde los proyectos hidroeléctricos y 227 extranjeros.
La Junta de Turismo de Nepal (NTB) informó de que las autoridades han logrado contactar con tres ciudadanos españoles y que han rescatado en la jornada de hoy a 289 turistas.
El informe no precisa si los españoles han sido evacuado del terreno o si se encuentra a la espera de rescate en sus ubicaciones, ni da más detalles de si continúa habiendo nacionales españoles desaparecidos. Sin embargo, un recuento difundido este domingo por el medio estatal chino CCTV figura por primera vez un ciudadano español entre los desaparecidos.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de España confirmó el sábado que dos españoles continuaban desaparecidos y no ha dado nueva información.
A los más de 19.800 efectivos del Ejército y la Policía nepalíes desplegados para las operaciones de rescate se han sumado equipos internacionales especializados que buscan a las de 900 personas que se teme que podrían haber quedado atrapadas en túneles de centrales hidroeléctricas.
La llegada de estos equipos responde también a una de las principales demandas de los familiares de trabajadores desaparecidos en las instalaciones hidroeléctricas, que llevan días reclamando al Gobierno nepalí capacidades técnicas que consideran insuficientes para una operación de esta complejidad.
Mientras, las autoridades chinas restablecieron parcialmente este domingo las comunicaciones en las proximidades del paso fronterizo de Gyirong, arrasado por la riada.
La riada destruyó carreteras, tendidos eléctricos y redes de telecomunicaciones, lo que durante los primeros días dificultó tanto el acceso terrestre como la transmisión de información desde el núcleo del desastre, según medios oficialistas chinos.
La nueva represa natural formada por un corrimiento de tierra en la zona afectada por la riada en el suroeste del Tíbet ha comenzado a desaguar de forma natural y está ya "prácticamente vaciada", según el último balance del Ministerio chino de Gestión de Emergencias.
La acumulación de agua había comenzado a formarse durante la noche del sábado después de que drones de vigilancia detectaran un nuevo desprendimiento en una ladera situada unos 2,8 kilómetros aguas abajo de otra represa natural surgida tras el desastre.
El material desprendido bloqueó el cauce y llevó a las autoridades a trasladar preventivamente a una zona segura a los equipos que participaban en las operaciones de búsqueda y rescate cerca del paso fronterizo de Gyirong.
Además de los equipos de rescate, India también ha enviado 18 expertos forenses indios especializados en análisis de ADN para ayudar a identificar los cadáveres recuperados, mientras las autoridades entierran provisionalmente algunos cuerpos que no han podido ser reconocidos.
El Gobierno nepalí explicó que algunos cuerpos sin identificar o en avanzado estado de descomposición han sido enterrados provisionalmente siguiendo los protocolos establecidos, incluidos los recomendados por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).