Cronología: las imágenes exactas de cómo fue el intento de atentado a Trump en Cena de Corresponsales
Las imágenes revelan paso a paso cómo ocurrió el intento de atentado durante la Cena de Corresponsales en Washington
- Actualizado: 26 de abril de 2026 a las 17:49
Esta cronología en imágenes reconstruye los instantes clave del intento de atentado hacia el presidente de Estados Unidos, Donald Trump y otras autoridades del gobierno. El incidente ocurrido durante la Cena de Corresponsales, dejó una secuencia interesante de fotos y hechos.
Apenas se había servido una ensalada con burrata cuando el pánico se apoderó del salón y centenares de asistentes se lanzaron bajo las mesas sin entender qué estaba ocurriendo.
La expectación era máxima en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, la primera a la que acudía Donald Trump como presidente tras años de boicot al evento. Nada hacía presagiar el giro abrupto de la velada.
Hacía apenas unos minutos que el mandatario y la primera dama, Melania Trump, habían entrado en el gran salón de baile del hotel Hilton, donde más de 2.000 invitados -la plana mayor del Gobierno, periodistas, diplomáticos y la élite de Washington— se preparaban para una noche de gala.
Una banda militar había marcado la bienvenida y el sonido de los cubiertos comenzaba a llenar la sala. La expectación por las palabras del presidente crecía, hasta que todo cambió de golpe.
Tres o cuatro disparos secos resonaron muy cerca de una de las mesas. "¿Qué está pasando? ¡No puede ser! ¡Abajo, abajo!", gritó alguien.
Instintivamente, los invitados, vestidos de etiqueta, se abalanzaron al suelo y se resguardaron bajo las mesas, mientras decenas de agentes del Servicio Secrete con armas largas brincaban sobre las sillas para proteger al presidente.
En la mesa principal, Trump —flanqueado por la primera dama y la presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, Weijia Jiang— apenas percibió las detonaciones y comprendió la gravedad de la situación al ver a los asistentes agacharse.
Más tarde, el propio presidente relataría que en un primer momento pensó que había caído una bandeja.
En cuestión de segundos, que se hicieron eternos, los agentes evacuaron a la pareja presidencial; al vicepresidente, JD Vance, y a varios miembros del Gobierno, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio.
No era una bandeja. Cole Tomas Allen, un hombre de 31 años armado con una escopeta de caza, una pistola y varios cuchillos, había intentado acceder al evento y fue reducido por la policía sin causar víctimas.
Varios medios locales idetificaron a Tomas Colen Allen como un ingeniero mecánico e informático, con experiencia en los videojuegos y que trabajaba como profesor en la empresa de preparación de exámenes C2 Education. Además, tiene un master en ciencias informáticas por la Universidad Estatal de California en 2025 e hizo prácticas en la NASA en verano, cuando aún no estaba graduado.
De hecho, Trump confió después que La primera dama fue la primera en informarle sobre ese "ruido molesto", al darse cuenta que algo no andaba bien, a lo que Trump añadió: "Fue una experiencia bastante traumática para ella". "Melania era muy consciente", continuó.
Los invitados habían tenido que pasar por un arco de seguridad para acceder al salón, pero no para entrar al vestíbulo del hotel.
Durante esos primeros instantes, entre sillas volcadas y manteles levantados, la incertidumbre era total.
Sin cobertura en la sala, los mensajes de alerta a familiares y redacciones quedaban atrapados en la bandeja de salida.
El silencio, denso, solo se rompió cuando comenzó a quedar claro que el incidente estaba fuera del salón y que ya no había peligro inmediato. Entonces, los periodistas volvieron a hacer lo suyo: preguntar. "Esto es la escena de un crimen", advirtió un agente a varios asistentes, antes de añadir que el lugar era seguro y que podían evacuar sin riesgo.
Poco después, las autoridades comenzaron a desalojar el recinto. En el vestíbulo y los pasillos del hotel -mismo lugar donde Ronald Reagan fue tiroteado en 1981-, los reporteros informaban a sus medios entre la confusión sobre si la gala se reanudaría.
Trump, a resguardo en una sala, quiso continuar con el evento para no empañar la noche, pero su equipo de seguridad le convenció de abandonar el lugar.
Se dirigió a la Casa Blanca, donde, aún vestido con esmoquin, ofreció una de las ruedas de prensa más inusuales que se recuerdan.
Desde allí, el mandatario, que sobrevivió a un intento de asesinato durante la campaña de 2024, hizo un llamamiento a la unidad y a evitar la violencia. Ante los periodistas, muchos todavía de gala, adoptó un tono inusualmente conciliador y propuso reprogramar la cena en un mes.
Mientras tanto, en el hotel, los invitados ajenos a la prensa, sin la urgencia de ponerse a trabajar, se recuperaban del susto a su manera.
Horas después del intento de atentado han surgido a la luz nuevos detalles, como que, según fuentes cercanas al asunto citadas por The Washington Post, la administración Trump ofreció un nivel de seguridad menor para la cena de corresponsales de la Casa Blanca que para otras reuniones de altos funcionarios, a pesar de la presencia del presidente y muchos miembros del gabinete.
Además de que el supuesto autor tenía planeado muy bien lo que haría, pues la policía allanó su vivienda en Los Ángeles y descubrió que 10 minutos antes del tiroteo envió un extenso mensaje de 1,052 palabras a su familia, en el que explicaba que Trump y otras autoridades del gobierno eran el blanco del ataque; además, expuso entre los motivos que no estaba dispuesto a permitir que un "pedófilo, violador y traidor" - en posible referencia al presidente Trump, presente en el evento- actúe en su nombre. También dijo que no quería herir a policías, empleados del hotel y demás invitados al evento, pero no descartó hacerlo en caso de considerarlo necesario.