Carmen Mejía, la hondureña que fue declarada inocente tras 22 años de prisión en Estados Unidos
Tras 22 años y 7 meses en prisión, Carmen Mejía ahora enfrente a las autoridades de ICE y su determinación de dejarla en Estados Unidos o deportarla a Honduras
- Actualizado: 10 de marzo de 2026 a las 15:52
Carmen Mejía fue exonerada por la Justicia en Texas tras pasar más de dos décadas en prisión por un asesinato que no cometió enfrenta ahora la amenaza de ser deportada a Honduras.
Un juez del condado de Travis desestimó formalmente el caso en contra de Carmen Mejía, de 54 años, poniendo fin a una condena que la mantuvo por 22 años y 7 meses de prisión.
A finales de enero, un tribunal de apelaciones la declaró inocente, después de que salieran a la luz nuevas pruebas en su caso que demostraron que la muerte de un bebé de 10 meses que tuvo bajo su cuidado en 2003 fue un accidente y no un homicidio.
Pese a este fallo a su favor, Mejía no fue liberada tras la audiencia, debido a una norma que fuerza a las autoridades locales a mantener retenidas por 48 horas a las personas a petición del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), mientras se decide si pueden ser deportadas o enviadas a un centro de detención para migrantes, o puestas en libertad.
Mejía llegó a Estados Unidos desde Honduras en 1995 huyendo de la pobreza y de un entorno familiar abusivo. Tenía estatus de protección temporal (TPS) y permiso de trabajo cuando fue arrestada en 2003, de acuerdo con información de la ONG.
Carmen Mejía vivía en esta vivienda de alquiler junto a sus cuatro hijos y cuidaba al bebé de 10 meses. La muerte del menor ocurrió el 28 de julio de 2003.
Durante su primer juicio, la Fiscalía sostuvo que el bebé murió porque un adulto lo mantuvo intencionalmente bajo agua hirviendo. Hecho que se descartó después de las investigaciones de expertos.
Décadas después, expertos concluyeron que las lesiones eran compatibles con un accidente doméstico causado por agua extremadamente caliente proveniente del calentador de la vivienda, que no tenía dispositivos de seguridad para controlar la temperatura.
El caso de la hondureña fue revisado en 2021 por Innocence Project y la Conviction Integrity Unit del Travis County DA. Fue tras esta revisión que se determinó que Mejía no había provocado las quemaduras de tercer grado al bebé que cuidaba.
Carmen Mejía fue sentenciada a cadena perpetua, en un caso con bastantes fallas y sin que ella tuviera antecedentes penales. Pasó 22 años y 7 meses en la cárcel.
Mejía expresó que se aferró al Señor y en cómo la iba a sacar de prisión para reencontrarse con sus hijos. “Yo creo en los Ángeles y yo decía: "Dios me va a sacar de aquí un día’", afirmó en la audiencia.
Ahora, Mejía —que no vio crecer a sus cuatro hijos durante más de dos décadas— espera la decisión de las autoridades federales que determinará si, tras demostrar su inocencia, podrá finalmente reconstruir su vida en Estados Unidos o enfrentará una nueva separación de su familia.