Un año de la estafa de Koriun Inversiones: ¿Cómo avanza el caso y qué se sabe del dinero?
Unos 300 millones de lempiras siguen “desaparecidos” y el proceso penal avanza con lentitud. Aquí los últimos detalles a un año de la millonaria estafa
- Actualizado: 16 de febrero de 2026 a las 07:02
Fue en febrero de 2025 cuando salió a la luz la millonaria estafa que dejó a más de 30,000 hondureños con pérdidas y deudas. Estos son los avances.
Unos 300 millones de lempiras quedaron en manos del gerente de Koriun, pero las autoridades aún no han dado con el paradero de esa suma.
En manos de la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI) solo hay cinco millones de lempiras decomisados, cantidad insuficiente para responder a la deuda acumulada por los afectados.
Uno de los principales involucrados es el gerente Iván Velásquez. El proceso penal avanza con lentitud en su etapa intermedia y no hay rastro del dinero que en su momento le encontraron.
Fueron miles de hondureños los estafados, entre ellos trabajadores de maquilas, comerciantes, empleados públicos e incluso jueces y policías, quienes invertían sumas considerables y formaban largas filas para reclamar el 5 % de ganancias prometidas cada semana.
En una fecha como hoy, LA PRENSA Premium reveló cómo funcionaba Koriun Inversiones y el impresionante crecimiento que había tenido, lo que impulsó a la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) a emitir un comunicado alertando a los hondureños sobre los riesgos de invertir en empresas como Koriun.
Para cuando se descubrió Koriun Inversiones ya era demasiado tarde, pues llevaba más de dos años expandiéndose y captando fondos en Choloma, La Entrada (Copán), Santa Bárbara (Santa Bárbara), Juticalpa (Olancho), Danlí (El Paraíso), Choluteca (Choluteca) e incluso iniciaba operaciones en Tocoa (Colón).
El Ministerio Público y la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Atic) allanaron seis sucursales de Koriun Inversiones y la vivienda del gerente Velásquez, donde hallaron 358 millones de lempiras en efectivo.
A un año de la estafa no hay rastro del dinero. Tras un exhaustivo día de conteo y levantamiento de actas de decomiso, por órdenes superiores, fiscales, agentes de la ATIC y personal de la CNBS procedieron a devolver el dinero a Velásquez. Este firmó las actas respectivas y se comprometió a reembolsar el capital a los socios; no obstante, muchos decidieron permanecer en la empresa.
Unos 300 millones de lempiras desaparecieron sin que hasta ahora las autoridades sepan quiénes, entre los empleados, se quedaron con el dinero. Mientras tanto, los afectados siguen exigiendo la devolución de sus “ahorros” y el proceso penal de los actores avanza con lentitud.