Maras y pandillas sin privilegios: así son por dentro los módulos de máxima seguridad para terroristas
Las instalaciones cuentan con celdas especiales, literas metálicas y estrictas medidas de vigilancia. ¿Cómo son los módulos donde albergarán a terroristas? Conózcalos
- Actualizado: 07 de noviembre de 2026 a las 09:03
EL HERALDO tuvo acceso a los módulos de máxima seguridad del centro penitenciario de Támara, durante un recorrido encabezado por el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, el ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez y otras autoridades.
¿Cómo son por dentro estos espacios que albergarán a personas señaladas por terrorismo? Durante la visita se conocieron las condiciones de las celdas, los dormitorios, los baños y las medidas de seguridad implementadas en estas instalaciones.
Actualmente, 110 privados de libertad permanecen en el módulo de máxima seguridad. Asimismo, los dos módulos de alta seguridad cuentan con capacidad para albergar a 600 internos, distribuidos en 40 celdas, según los datos proporcionados durante el recorrido.
En el interior de los módulos se observaron camas tipo litera, elaboradas con estructuras metálicas y distribuidas en tres niveles. Durante el recorrido también se conocieron las condiciones de los baños y otros espacios destinados a los privados de libertad.
Además, figura la incorporación de escáneres corporales, conocidos como body scanners, utilizados para revisar a las personas y a los privados de libertad que ingresan a las instalaciones penitenciarias.
Dentro del centro penitenciario también se implementan las nuevas medidas contempladas en las reformas legales: los internos permanecen 23 horas y media dentro de sus celdas y disponen de 30 minutos diarios para realizar ejercicios, bajo estricta vigilancia y sin comunicación con el exterior ni contacto con sus familiares.
Las celdas están diseñadas con medidas de alta seguridad y materiales especiales para evitar daños en la infraestructura. Durante la visita también se pudo observar a integrantes de maras y pandillas recluidos en estos espacios, bajo un régimen de vigilancia y restricciones.
Durante el recorrido de las autoridades se presenció el momento en que varios reclusos cumplían con el tiempo diario establecido para estirarse y realizar ejercicios, siempre bajo la supervisión de los custodios penitenciarios.
Los módulos de máxima seguridad de Támara no contemplan privilegios para los internos. En cada celda hay literas metálicas de tres niveles, donde los reclusos deben permanecer la mayor parte del día y únicamente disponen de un tiempo limitado para otras actividades, bajo estricta supervisión.
Uno de los edificios cuenta con 20 celdas y capacidad para albergar a 720 privados de libertad, según explicó el director del Instituto Nacional Penitenciario (INP), Walter Amador Lacayo.
La infraestructura de los módulos fue construida con materiales especiales antivandálicos, diseñados para ofrecer mayor resistencia y evitar daños en las instalaciones.
Las estrictas disposiciones en los centros penitenciarios llegan tras la aprobación de la Ley Especial contra Terroristas y las reformas impulsadas desde el Congreso Nacional, como parte de las acciones para endurecer las condiciones de reclusión de integrantes de maras y pandillas. Estas medidas también se relacionan con la intención de replicar en Honduras algunas de las políticas de seguridad implementadas por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele.