Lágrimas de alegría y sonrisas en la entrega de ayuda en el Corredor Seco
Los ojos de las madres de familia brillaron de emoción y los hombres de la casa sintieron alivio ante sus preocupaciones, al recibir las raciones de alimentos que les permitirá por algunas semanas tener un sustento.
- Actualizado: 09 de septiembre de 2026 a las 09:55
Las raciones de comida donadas por los lectores de Diario EL HERALDO y entregadas a familias del Corredor Seco generaron muchas emociones entre los beneficiados, entre sonrisas, gratitud y hasta lágrimas de alegría agradecieron el gesto solidario de los lectores. Aquí algunos de los momentos emotivos.
Como una bendición caída del cielo calificaron los habitantes del Corredor Seco las provisiones de alimentos llevadas por parte de EL HERALDO gracias a las donaciones de particulares, iglesias, organizaciones y dueños de negocios.
Más de 180 personas fueron beneficiadas en la primera entrega, que nos dejó imágenes como estas con una sonrisa como protagonista.
En el rostro de doña Evangelista Mejía se dibujó una sonrisa cuando vio llegar al equipo de Diario EL HERALDO, el carro iba cargado con raciones de alimento que donaron decenas de lectores solidarios con los más necesitados. “Gracias a Dios porque les ha ablandado el corazón, todo es Dios y por eso dicen que nadie se muere de hambre, porque si uno está esperando para otro día, más ligero Dios le pone las cosas a uno”, expresó.
Periodistas y otros colaboradores de Diario EL HERALDO ayudaron a empacar la comida, así como en cargarla y llevarla hasta las remotas comunidades donde el agua se ha escaseado, las cosechas se perdieron y los alimentos desaparecen de las mesas.
Las primeras entregas se hicieron en municipios del sur de Honduras: primero en Sabanagrande y Nueva Armenia, Francisco Morazán, extendiéndose después la mano solidaria hasta Texiguat y Liure en El Paraíso.
Entre las primeras beneficiadas estuvo doña María Concepción Aguilera, en la comunidad de El Junquillo, entre Coray y Nacaome, Valle. Esta vez no hubo llanto, sino alegría, tanto de ella como de los tres nietos que están bajo su crianza.
Las lágrimas no faltaron, pero esta vez fueron de alegría, entre algunos de los beneficiados al recibir las raciones de alimentos.
Las lágrimas esta vez fueron de alegría. Las familias que sufren por falta de alimento en el Corredor Seco salieron a las puertas de sus modestas viviendas de adobe y tejas para recibir con entusiasmo la comida donada por los lectores de Diario EL HERALDO.
Los ojos de las madres de familia brillaron de emoción y los hombres de la casa sintieron alivio ante sus preocupaciones, pues pueden respirar un poco frente a la impotencia que sienten luego de perder todos los cultivos por la sequía.
“Hoy vamos a comer caracolitos con salsa, ellos nos trajeron”, comentaron con alegría dos hermanitas que habitan unas casas antes de llegar hasta donde vive doña María Concepción y hasta donde también llegó la campaña de solidaridad de EL HERALDO.
En esta segunda entrega se colaboró con 39 familias y se benefició a 158 personas en los distintos municipios visitados, entre ellas niños, adultos mayores y padres de familia desesperados por la falta de comida debido a la sequía.
La alegría en el rostro de esta pequeña al recibir además raciones de comida para sus animalitos valió el esfuerzo de todos.
La bendición llegó a todas estas familias gracias a las personas solidarias que se sumaron a la campaña para ayudar a las familias afectadas por la sequía.