Así luce el módulo para 1,300 privados de libertad en la cárcel de Támara
Un nuevo módulo para albergar 1,300 privados de libertad fue remodelado en Támara este miércoles; aquí las imágenes
- Actualizado: 21 de octubre de 2026 a las 21:34
Un módulo con capacidad para albergar a 1,300 privados de libertad fue remodelado en el Centro Penitenciario Nacional de Támara (CPNT), con una inversión aproximada de seis millones de lempiras.
Las instalaciones fueron inauguradas este miércoles por autoridades del Instituto Nacional Penitenciario (INP), encabezadas por su director, Walter Irán Amador Lacayo.
El director del centro penal de Támara, teniente coronel Wiliam García, explicó que el módulo será utilizado para alojar a reclusos que actualmente permanecen en otros espacios.
La población penitenciaria de Támara oscila entre 5,670 y 5,700 privados de libertad, de acuerdo con las cifras proporcionadas por las autoridades.
La variación en el número de internos responde al movimiento constante de ingresos y egresos que se registra en el centro penitenciario.
El módulo era conocido anteriormente como el área de sentenciados, pero ahora será destinado a privados de libertad clasificados en niveles de mínima y media seguridad.
La clasificación de los internos se realizará en los próximos días, tomando en cuenta sus características y niveles de peligrosidad.
Los 1,300 privados de libertad que ocuparán el espacio serán trasladados desde los lugares donde fueron reubicados mientras se desarrollaban los trabajos de reconstrucción.
Durante un recorrido por las instalaciones, EL HERALDO constató que el módulo fue remodelado en su totalidad y cuenta con pabellones separados, portones de acceso y celdas para diferentes grupos de internos.
Las autoridades indicaron que algunas celdas tienen capacidad para tres, seis y hasta 15 personas, según la distribución establecida para el recinto.
El director del INP, Walter Irán Amador Lacayo, señaló que la inversión destinada a la reconstrucción oscila entre cinco y seis millones de lempiras.
Aunque no se trata de un edificio nuevo, las autoridades destacaron que las mejoras buscan ofrecer condiciones más dignas a los privados de libertad.
Como parte de las medidas de seguridad, se instalaron aproximadamente 60 cámaras para mantener vigilancia permanente dentro del edificio y en sus espacios abiertos.
También se repararon los sistemas eléctricos, las instalaciones de agua potable y las redes de aguas negras.
Las autoridades aclararon que los reclusos no tendrán conexiones eléctricas en las celdas, debido a que estas ya no están permitidas en el centro penitenciario.
La inauguración concluyó con la bendición de las instalaciones por parte de un sacerdote y el agradecimiento a los privados de libertad que participaron en los trabajos de reconstrucción del módulo, uno de los nueve que conforman el complejo penitenciario de Támara.