Cabezas rapadas y 23 horas de encierro: así vivirán los "terroristas" en módulos de máxima seguridad
Cabezas rapadas, vestimenta estandarizada, 23 horas dentro de sus celdas y sin visitas familiares. Así será el régimen al que estarán sometidos los privados de libertad en los nuevos módulos
- Actualizado: 03 de noviembre de 2026 a las 12:53
Los integrantes de estructuras criminales, además de permanecer privados de libertad, deberán someterse a un nuevo régimen dentro de los centros penitenciarios. ¿Cómo será su vida en los módulos de máxima seguridad habilitados oficialmente el domingo 1 de noviembre de 2026 por la Secretaría de Seguridad? Aquí los detalles.
Las nuevas disposiciones obligan a las autoridades penitenciarias a mantener bajo estricta vigilancia a los privados de libertad durante las 24 horas del día. Bajo este régimen, los reclusos permanecerán 23 horas dentro de sus celdas y únicamente podrán salir durante una hora para recibir luz natural y realizar actividades.
Los nuevos módulos de máxima seguridad, habilitados en las cárceles de El Pozo y La Tolva, cuentan con paredes de concreto reforzado y sistemas de vigilancia permanente. Con esta infraestructura, el Instituto Nacional Penitenciario (INP) busca restringir las operaciones de las estructuras criminales dentro de los centros penitenciarios.
El pasado lunes 2 de noviembre, un total de 567 reclusos fueron trasladados de La Tolva a Támara, con el objetivo de descongestionar el centro penitenciario de máxima seguridad ubicado en Morocelí, El Paraíso.
Los módulos de máxima seguridad tendrán una capacidad conjunta de 1,686 personas en los centros penitenciarios de El Pozo y La Tolva. A esta infraestructura se sumarán otros 88 espacios destinados a mujeres en la Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS), para alcanzar una capacidad proyectada de 1,774 privados de libertad.
Según el INP, un total de 69 personas privadas de libertad ya están sometidas al nuevo régimen, que contempla 23 horas de encierro y una hora fuera de sus celdas para recibir luz natural y realizar actividades.
Desde su ingreso a estos módulos, a los reclusos se les rapó la cabeza, se les recortó la barba y se les entregó vestimenta estandarizada: camiseta blanca, calzoneta negra y sandalias.
Los privados de libertad sometidos a este régimen no tendrán acceso a visitas familiares. Únicamente podrán reunirse con sus abogados una vez por semana, en espacios conocidos como locutorios y bajo vigilancia.
Estas disposiciones forman parte de la Ley Especial de Combate a Asociaciones Terroristas, Maras, Pandillas y el Fortalecimiento del Sistema Penitenciario Nacional, que establece controles más estrictos para las personas sometidas a este régimen.
Los nuevos módulos de máxima seguridad de El Pozo y La Tolva funcionarán bajo estrictas medidas de vigilancia y restricciones para los privados de libertad. .