Bajo ardiente sol buscaban comida y hallaron la solidaridad de lectores de El Heraldo
En esta segunda entrega, 39 familias y 158 personas, entre niños y adultos mayores, fueron beneficiadas con raciones de arroz, frijoles, maíz, azúcar, café, manteca y otros productos básicos.
- Actualizado: 09 de septiembre de 2026 a las 11:28
Durante el recorrido, bajo el ardiente calor del sur de Honduras, EL HERALDO encontró personas que caminan kilómetros en busca de pulperías para comprar algo de comer, madres pensando qué darles a sus hijos y adultos mayores que lloran porque no hay cosecha ni tampoco qué comer. Ellos también recibieron raciones de alimentos.
Durante dos semanas, el equipo de EL HERALDO recibió donaciones de alimentos y transferencias de dinero, lo que permitió realizar una primera entrega que benefició a 183 personas de 39 familias.
Se priorizaron los hogares más necesitados, aunque el impacto de la sequía es parejo en la zona.
Una parte de los alimentos se compraron en la bodega Los Tres Hermanos de Perisur, en Tegucigalpa, donde sus dueños también dijeron presentes y regalaron harina de maíz y sopas instantáneas para agregar más productos a las bolsas preparadas para las personas. Estas ayudas llegaron a las manos más necesitadas en el Corredor Seco.
Las primeras entregas se hicieron en municipios del sur de Honduras: primero en Sabanagrande y Nueva Armenia, Francisco Morazán, extendiéndose después la mano solidaria hasta Texiguat y Liure en El Paraíso.
Periodistas y otros colaboradores de Diario EL HERALDO ayudaron a empacar la comida, así como en cargarla y llevarla hasta las remotas comunidades donde el agua se ha escaseado, las cosechas se perdieron y los alimentos desaparecen de las mesas.
Los que más sufren son los adultos mayores: unos solo esperan con ansias el apoyo de sus hijos, pero expresan que las responsabilidades que tienen no les permite llevarles comida todo el tiempo, entonces buscan la manera de sobrevivir.
Algunos de los pobladores fueron encontrados en el trayecto, a pie o a caballo, pero todos recibieron los alimentos donados por los lectores de EL HERALDO.
El equipo de colaboradores de EL HERALDO se unió para preparar raciones con arroz, frijoles, maíz, azúcar, café, manteca, pastas, harinas, condimentos y fósforos.
En algunas bolsas también se incluyeron leche en polvo, papel higiénico y otros productos como fardos de agua purificada.
En esta segunda entrega se colaboró con 39 familias y se benefició a 158 personas en los distintos municipios visitados.
Entre los beneficiados hay niños, adultos mayores y padres de familia desesperados por la falta de comida debido a la sequía.
La solidaridad de los lectores dejó una esperanza entre las familias del Corredor Seco, afectadas por una de las sequías más difíciles de la zona.
La ayuda llegó a todos los que se encontró en el camino y en las humildes viviendas donde la ausencia de lluvias ha dejado a numerosas familias del Corredor Seco en una situación de extrema vulnerabilidad.