Crisis en el imperio Jenner: Segunda exempleada denuncia a Kylie por acoso y racismo
Dos exempleadas presentaron demandas en fechas cercanas contra Kylie Jenner por acoso, discriminación racial y violaciones a derechos laborales básicos
- Actualizado: 02 de mayo de 2026 a las 11:35
Juana Delgado Soto trabajó en el domicilio de Kylie Jenner desde mayo de 2019 hasta agosto de 2025, y guardó silencio durante años. Cuando finalmente habló, lo hizo ante un tribunal, presentando una demanda ante el Tribunal Superior del condado de Los Ángeles acusando a la empresaria de acoso, discriminación racial y falta de pago de salarios, en un proceso que acumula 20 cargos.
La demanda, a la que tuvo acceso Los Angeles Times, detalla que Soto fue obligada a perderse la fiesta sorpresa de su cumpleaños para cubrir una de las cenas de Jenner, y que se le negó el tiempo libre para llorar la muerte de su hermano.
Según ese mismo documento, el personal "susurraba que ella mentía sobre la muerte de su hermano y no dejaba de obligarla a recoger la basura que tiraban al suelo a propósito".
El expediente judicial señala que la situación se recrudeció a finales de 2023. Fue entonces cuando Itzel Sibrian asumió la supervisión directa de Soto.
La trabajadora alega que Sibrian se burlaba de su acento y de su condición migratoria, la llamaba "estúpida" y, tras la presentación de una queja formal a recursos humanos, redujo su salario por hora de 41.66 a 35 dólares y modificó su horario de forma perjudicial.
Las represalias, según la demanda, no se limitaron al recorte salarial. Soto alega que le restringieron el acceso al baño, la obligaron a limpiar la caseta del perro de Jenner y le prohibieron beber agua en la casa, a la que llamaban "el agua de Kylie".
Además, "los demandados le dijeron que ya no tenía permitido mirar a Kylie, sonreírle a Kylie y que si veía a Kylie tendría que 'desaparecer'", según consta en el escrito judicial.
Antes de renunciar, Soto intentó una última vía. En abril de 2025, escribió una extensa carta a Jenner y la dejó en la camilla de masajes de la empresaria justo antes de que tuviera programada una sesión. En ella, le escribió a Kylie: "Necesito expresar lo terrible que es el maltrato psicológico que estoy sufriendo" y, según la demanda, le pedía disculpas por compartir con ella esas situaciones, confiando en que no las habría permitido de haber estado al tanto. Según la demanda, al día siguiente de colocar la carta, la amenazaron con despedirla.
Soto renunció en agosto de 2025 mediante un mensaje de texto a sus supervisores en el que explicaba que la ansiedad le impedía dormir y que había llegado a morderse todas las uñas.
Lo que convierte este caso en algo más que una disputa laboral aislada es que llega apenas días después de otra denuncia con características similares. Angélica Vásquez, una mujer de origen salvadoreño, comenzó a trabajar como empleada doméstica para Jenner el 10 de septiembre de 2024 en su residencia de Beverly Hills y fue trasladada poco después a una propiedad en Hidden Hills, donde reportaba a supervisoras identificadas como Elsi y Patsy.
Vásquez sostiene que desde el inicio de su empleo fue "tratada con hostilidad y exclusión" y que estuvo "sometida a un acoso severo y constante." La exempleada, que se identifica como católica, afirma haber escuchado frases como "los católicos son personas horribles" y señala que en una ocasión una supervisora le arrojó ganchos de ropa durante una reprimenda. Renunció a su puesto en agosto de 2025, alegando que sus quejas nunca fueron atendidas, y señaló haber desarrollado ansiedad y "síntomas compatibles con trastorno de estrés postraumático" como consecuencia de su ambiente laboral.
Un punto central en ambas demandas es el rol legal que ocupa la propia Kylie Jenner. En ambos casos, Jenner aparece como demandada junto con empresas como Tri Star Services y La Maison Family Services, aunque los documentos judiciales no la acusan directamente de haber realizado comentarios discriminatorios. Las demandas sostienen que el entorno laboral presuntamente abusivo continuó sin una intervención efectiva.