Sean Combs cumple "condena VIP" con coñac, masajes y fotos explícitas, afirman reclusos
Con 50 meses de condena a cuestas, "Diddy" pagaría a otros reclusos por comida, limpieza y masajes, y accede a celulares y licor de contrabando
- Actualizado: 30 de septiembre de 2026 a las 10:03
Sean "Diddy" Combs paga a otros reclusos para que le cocinen, le limpien el baño, le hagan la cama, le laven la ropa y le den masajes al estilo chino, según el relato de cuatro hombres que convivieron con él en la prisión federal de Fort Dix, en Nueva Jersey.
La información, publicada en un reportaje de NBC News con fuentes anónimas, fue complementada con fotos y videos tomados dentro del penal, entre ellos imágenes en las que Combs parece usar un teléfono de contrabando.
Combs, de 56 años y recluso número 37452-054, cumple una condena de 50 meses por delitos relacionados con la prostitución.
Llegó a Fort Dix en octubre, después de que un jurado de Nueva York lo declarara culpable de dos cargos de transportar personas entre estados para encuentros sexuales. El mismo jurado lo absolvió de los cargos de tráfico sexual y crimen organizado, que podían haberle costado cadena perpetua.
Según las fuentes, el estilo de vida le cuesta miles de dólares al mes. El dinero llega desde fuera de la cárcel a las cuentas de comisaría de los presos que le prestan servicios.
Uno de ellos limpia el inodoro y las duchas antes de que Combs las use. Otros le preparan en secreto curry de pollo, pizza y empanadas con un calentador improvisado que sumergen en agua.
Hay también quienes custodian su teléfono y su correspondencia de admiradores, tan abundante que, según uno de los entrevistados, no le cabe.
Uno de los cocineros contó que se cansó de la tarea y que Combs pasó a encargar la comida a otro grupo de reclusos, al que identificó como "los jamaiquinos".
Las fuentes afirmaron que Combs usa celulares de contrabando para recorrer Instagram y revisar fotos de desnudos y contenido sexualmente explícito que le envía una antigua novia.
También habría comprado a otros internos Remeron, un antidepresivo que se receta a presos con depresión o ansiedad, pero que en el mercado negro de la prisión se vende por su efecto en el ánimo y que allí llaman "rem-roms".
Los fines de semana por la noche, según los relatos, Combs recurría a un alijo de licor de calidad que introducían guardias y que compartía con un círculo reducido de presos. Uno de los hombres dijo haber bebido Hennessy con él. Dos fuentes añadieron que consiguió una tableta con el sistema desbloqueado para ver películas y documentales, entre ellos la serie de Netflix producida por su viejo adversario 50 Cent.
"Prácticamente el día que llegó, empezó la fiesta", dijo una de las fuentes, que aseguró que a Combs le tomó poco tiempo conseguir teléfono, alcohol y un grupo creciente de reclusos a su servicio. En sus primeros días, agregaron, caminaba en toalla o en calzoncillos tras ducharse, lo que llevó a otros internos a advertirle que podía convertirse en blanco de agresiones sexuales.