Bajo la sombra del caso Epstein, Sarah Ferguson prepara su regreso al Reino Unido
Sarah Ferguson volverá a instalarse cerca de Londres después de un prolongado periodo fuera del país y bajo el impacto del escándalo Epstein
- Actualizado: 31 de agosto de 2026 a las 11:13
Sarah Ferguson prepara su regreso al Reino Unido después de pasar varios meses fuera del país y alejada de la vida pública, según informaciones publicadas por medios británicos y confirmadas posteriormente por la prensa estadounidense.
La exduquesa de York, de 66 años, habría alquilado una vivienda de seis habitaciones en los Home Counties, la zona de condados que rodea Londres, y su mudanza podría producirse en los próximos días.
La noticia supone un nuevo capítulo para Ferguson después de un periodo marcado por las consecuencias de la renovada atención sobre su relación con el fallecido Jeffrey Epstein y por la crisis que terminó por apartar definitivamente a su exmarido, Andrés Mountbatten-Windsor, de la familia real.
El regreso se produce después de varios meses de ausencia.
En ese tiempo, Ferguson mantuvo un perfil bajo y fue vista fuera del Reino Unido, mientras la publicación de documentos y correos electrónicos volvía a situar bajo escrutinio sus vínculos con Epstein.
Entre los mensajes divulgados figura un correo de 2011 en el que Ferguson se refería al financiero estadounidense como un "amigo firme, generoso y supremo".
El contenido provocó un fuerte impacto debido a que Epstein ya había sido condenado en Estados Unidos por delitos sexuales cuando se produjeron algunos de los contactos que posteriormente salieron a la luz.
La presión sobre Ferguson se extendió a varias de las organizaciones con las que mantenía vínculos. Entidades benéficas pusieron fin a su relación con ella y algunos de sus proyectos profesionales también se vieron afectados por la controversia, mientras su nombre volvía a aparecer en informaciones relacionadas con los archivos del caso Epstein.
Su situación personal también cambió de manera profunda tras abandonar Royal Lodge, la residencia situada en Windsor que compartió durante años con Andrés incluso después de su divorcio en 1996.
La salida de la propiedad puso fin a una etapa excepcional de convivencia entre la expareja y dejó abierta la incógnita sobre el futuro residencial de Ferguson.
Ahora, esa incertidumbre parece despejarse con el alquiler de una casa de seis habitaciones cerca de Londres.
La información fue publicada inicialmente por The Sun y recogida después por medios como ABC News y The Independent. Un portavoz de Ferguson no había ofrecido comentarios públicos sobre el traslado, aunque ABC News informó que esperaba su regreso al Reino Unido próximamente.