Tegucigalpa recibe con honores la premier de "Viento en contra"
Miembros del ecosistema cultural nacional e invitados especiales se dieron cita en Tegucigalpa para acompañar la premier de "Viento en contra"
- Actualizado: 02 de septiembre de 2026 a las 08:56
Ayer, la noche capitalina se vistió de acontecimiento con la premier de "Viento en contra: la historia en la que todos perdimos".
Afuera de Metrocinemas Plaza América, la utilería ya anticipaba a los primeros curiosos de qué trataría la velada, mientras adentro una alfombra roja recibía, uno a uno, a quienes formarían parte de la fotografía oficial del cine hondureño esta semana.
Entre los invitados se dejó ver una nutrida representación de rostros del ámbito cultural, todos ahí para acompañar a un elenco que, tras años de espera, finalmente vería su trabajo proyectado en la pantalla grande.
Las cámaras no dieron abasto, hubo abrazos, fotografías, y esa mezcla de nervios y orgullo que solo se respira en este tipo de citas.
Con los versos de "Soldado ausente", entonado por Victor Donaire junto a la banda de los Supremos Poderes, arrancó formalmente la función, y la sala guardó ese silencio particular que antecede a las películas que se saben distintas.
Al término de la proyección, el ambiente se trasladó a un cóctel de cierre, donde elenco, invitados y equipo de producción compartieron entre anécdotas de rodaje y comentarios sobre lo recién visto en pantalla.
Hoy, "Viento en contra" repite función en San Pedro Sula, antes de su estreno nacional mañana, 3 de septiembre, en salas de todo el país.
"Viento en contra" es un drama bélico ambientado en la guerra de 1969 entre Honduras y El Salvador, un conflicto que la película aborda no como gesta heroica sino como pérdida compartida entre dos pueblos hermanos.
Bajo la dirección de Douglas Martin, con guion de Ángel Matute y la producción de New Walk Productions, la cinta reunió a un elenco encabezado por Jack O'Bryen, el propio Ángel Matute, Rosa Fortín, Claudia Cruz, Juan Ortiz, Fernando Cerna, Jorge Marulanda, Rolando Zúñiga y Jorge Osorto, junto a más de 100 soldados en pantalla.
Detrás de la noche de gala hay un recorrido que tardó seis años en materializarse.
El rodaje se completó en apenas 45 días pese a la complejidad de una producción de época que exigió armas, uniformes, aviones y vehículos fieles a 1969.
La cinta llega, además, con clasificación para mayores de siete años, pensada para verse en familia.
Un detalle que su equipo destaca como parte de la vocación educativa del proyecto más allá de su valor como entretenimiento.