Por qué James Van Der Beek necesitó una colecta popular tras décadas trabajando en Hollywood
Su cara es conocida por millones de personas en todo el mundo, pero James Van Der Beek murió sin los ahorros que su fama podría hacer suponer
- Actualizado: 22 de febrero de 2026 a las 09:31
James Van Der Beek, el actor que dio vida a Dawson Leery en la serie que marcó a toda una generación, falleció el 11 de febrero de 2026 a los 48 años tras tres años combatiendo un cáncer colorrectal.
Dejó atrás a su esposa Kimberly y seis hijos menores. También dejó unas finanzas más comprometidas de lo que su fama podría sugerir.
La campaña de GoFundMe abierta en su nombre ha recaudado más de 2,6 millones de dólares con aportaciones de figuras como Steven Spielberg, que firmó un cheque de 25.000 dólares, o la actriz Zoe Saldaña, que se comprometió a contribuir con 2.500 dólares mensuales.
Sin embargo, la respuesta en redes sociales no ha sido tan cálida: numerosos usuarios han cuestionado que un actor de su trayectoria necesitara recurrir a una plataforma de donaciones.
La realidad es más matizada. Van Der Beek nunca tuvo el perfil económico de una estrella de primer nivel de Hollywood. Su contrato en Dawson's Creek fue, según fuentes del sector, inicialmente modesto —en torno a 35.000 dólares por episodio en los primeros años, con una progresión hasta cerca de 200.000 en temporadas finales— y con condiciones de residuales especialmente desfavorables.
El propio actor lo reconoció sin ambages en una entrevista de 2014: "No había dinero por residuales. Tenía 20 años. Era un mal contrato."
Tras el final de la serie en 2003, trabajó de forma continua —Don't Trust the B---- in Apartment 23, CSI: Cyber, Pose, Vampirina— pero sin alcanzar los proyectos que generan patrimonio duradero.
A esto se sumaron deudas fiscales con el IRS por más de 269.000 dólares a principios de esta década, el coste del alquiler de un rancho de 36 hectáreas en las afueras de Austin —propiedades comparables oscilan entre 10.000 y 30.000 dólares mensuales— y, sobre todo, el elevado precio de los tratamientos oncológicos alternativos a los que recurrió, algunos de ellos en clínicas especializadas en el extranjero que pueden superar los 65.000 dólares por estancia. Ninguno de esos gastos está cubierto por el seguro médico del sindicato de actores.
Poco antes de morir, Van Der Beek subastó objetos de utilería de Dawson's Creek, entre ellos un juguete de E.T. que perteneció a su personaje y que se vendió por 6.000 dólares.