¿Qué buscaba Marilyn Monroe en un hombre? Esto dijo su exesposo
En grabaciones inéditas de casi tres décadas, Arthur Miller describió la fragilidad emocional de Marilyn Monroe y lo que ella exigía de cualquier hombre a su lado
- Actualizado: 07 de mayo de 2026 a las 14:55
Unas cintas grabadas a lo largo de casi treinta años y transcritas apenas ahora sacan a la luz la voz más íntima de Arthur Miller sobre su matrimonio con Marilyn Monroe. El dramaturgo, considerado uno de los autores más influyentes del siglo XX, describió a la actriz como una mujer que necesitaba de su pareja algo que ningún ser humano podría sostener.
Miller conversó durante décadas con su amigo y biógrafo, el profesor Christopher Bigsby, hoy catedrático emérito de Estudios Americanos en la Universidad de East Anglia. Esas conversaciones, registradas desde mediados de los años setenta hasta poco antes de la muerte del dramaturgo en 2005, acaban de publicarse en el libro The Arthur Miller Tapes: A Life in His Own Words, editado por Cambridge University Press.
En esas grabaciones, Miller describió a Monroe como alguien que aspiraba a tener en un mismo hombre cuatro figuras imposibles de fundir. "Quería un padre, un amante, un amigo, un agente, sobre todo alguien que nunca la criticara por nada, o de lo contrario perdería la confianza en sí misma. No sé si existe un ser humano así", confesó el dramaturgo.
El matrimonio entre Miller y Monroe, celebrado en 1956 y disuelto cinco años después, fue uno de los vínculos más comentados de la cultura popular del siglo XX.
Él tenía ya a sus espaldas el peso de "La muerte de un viajante" y "Las brujas de Salem"; ella era el símbolo erótico más reconocible del planeta. Sin embargo, según estas grabaciones, Miller admitió que tardó apenas unos meses en comprender que había cometido un error.
Lo que más perturbaba a Miller no era la distancia emocional que fue creciendo entre ambos, sino la certeza de que Monroe estaba atrapada en una espiral que ninguna forma de amor podía frenar. "Sentí que la muerte siempre la acechaba, siempre", dijo.
Llegó a creer que si él no "cuidaba de su vida" ella llegaría a un "final catastrófico", y esa intuición se confirmó al menos una vez de manera dramática. "Una vez tuve que pedir a los médicos que la ayudaran porque había ingerido suficientes drogas como para matarse", relató.
Monroe murió el 4 de agosto de 1962 a causa de una sobredosis de barbitúricos. Tenía 36 años. Miller, al recordarlo en estas grabaciones, no habló de tragedia súbita sino de una conclusión que él percibía inevitable desde mucho antes. "Estaba fuera de mi alcance, y del de cualquiera, detenerla", afirmó.
La visión que el dramaturgo tenía de la actriz era la de una mujer que cargaba con recursos internos insuficientes para sostener la vida que llevaba. "Le resultaba imposible vivir, y mucho menos con alguien. No podía seguir con esa intensidad de vida, con esas drogas", dijo.
Pese a ese juicio severo, Miller no describió a Monroe de manera unidimensional. En las cintas la recordó como una persona "encantadora" y "una mujer muy inteligente" dotada de "un gran sentido del humor, ironía y generosidad". El problema, según él, era que la "paranoia" terminaba dominándola. Monroe sospechaba que quienes la rodeaban buscaban explotarla o perjudicarla, y esa desconfianza corroía cualquier vínculo afectivo.
La ruptura definitiva se gestó ante las cámaras. Miller escribió The Misfits —estrenada en 1961 y conocida en Hispanoamérica como "Los inadaptados"— pensando en Monroe como protagonista. Fue su último proyecto en común y, paradójicamente, el que terminó de separarlos. Según las grabaciones, para cuando concluyó el rodaje "no nos hablábamos".
Monroe sufrió un aborto espontáneo y un embarazo ectópico durante sus años con Miller. El dramaturgo habló de ello con una mezcla de comprensión y escepticismo. Recordó que ella deseaba ser madre "de una manera ideal", mientras soportaba una "enorme presión" sobre su carrera y su salud mental. Pero Miller expresó dudas sobre si la maternidad habría sido para ella una salida o una carga más. "En cierto modo, no estoy seguro de lo bien que le habría venido tener un hijo. Habría sido un problema adicional... No sé cómo habría funcionado en la práctica", admitió.