Kanye West, vetado en Europa y ahora en la mira de Florida
Una coalición bipartidista de líderes de Florida pide frenar los shows de Kanye West en Raymond James Stadium antes de que el artista pise el escenario la próxima semana
- Actualizado: 16 de junio de 2026 a las 15:33
El Raymond James Stadium de Tampa tiene fecha marcada en el calendario: 26 y 28 de junio. Ahí debía actuar Ye, el rapero mundialmente conocido como Kanye West. Pero esa agenda choca ahora con una ofensiva política sin precedentes en el estado, encabezada por el senador republicano Rick Scott y secundada, de forma inusual, por figuras del otro lado del espectro político.
Scott convocó ayer una rueda de prensa en el Museo del Holocausto de Florida, en San Petersburgo, para exigir a la Autoridad Deportiva de Tampa que cancele las presentaciones programadas, argumentando que un recinto financiado con fondos públicos no debería alojar a un artista con ese historial de declaraciones antisemitas.
Lo acompañaron la senadora Ashley Moody, Leo Terrell —asesor del Departamento de Justicia en materia de antisemitismo—, la sobreviviente del Holocausto Toni Rinde y el exgobernador demócrata Charlie Crist, hoy candidato a la alcaldía de San Petersburgo.
"Florida no debería financiar el antisemitismo. Si no rechazamos vocalmente el odio de Kanye West, si no detenemos este concierto, les estaremos diciendo a todos que el antisemitismo está bien en Florida, siempre y cuando se pueda ganar dinero con él", declaró Scott ante los asistentes al evento.
El pasado 4 de junio, Scott ya había enviado una carta formal a la Junta de la Autoridad Deportiva de Tampa, en la que señalaba que el artista "ha alabado abiertamente a los nazis, se ha llamado a sí mismo uno de ellos y ha calumniado a los judíos en todo el mundo", además de recordar que West financió en 2025 un anuncio durante el Super Bowl que dirigía a los espectadores a adquirir mercancía con esvásticas.
Por su parte, Moody fue directa al señalar que "cuando tienes un organismo financiado por los contribuyentes que prioriza el odio y el antisemitismo, tienen mucho que explicar".
La postura de la Autoridad Deportiva de Tampa ha sido esquiva. En un comunicado, un portavoz del organismo afirmó que "condena el antisemitismo de cualquier fuente" pero que también "respeta los derechos de libertad de expresión garantizados por la Constitución", y precisó que ningún dinero de los contribuyentes está siendo destinado a financiar los conciertos de Ye. Una respuesta que los senadores no aceptan como suficiente.
El trasfondo de esta pugna política es la larga serie de provocaciones que West ha protagonizado en los últimos años. El rapero se declaró nazi en redes sociales, retiró una disculpa previa a la comunidad judía y publicó fotografías de túnicas del Ku Klux Klan.
En 2025 escaló aún más la situación al vender camisetas con esvásticas en su tienda de mercancía y al lanzar una canción titulada Heil Hitler.
En enero de 2026, West intentó poner punto final a la controversia con un anuncio de página completa en The Wall Street Journal.
En ese texto de 750 palabras, atribuyó sus declaraciones antisemitas a un episodio de trastorno bipolar y aseguró haber atravesado un "episodio maníaco de cuatro meses de comportamiento psicótico, paranoide e impulsivo que destruyó mi vida", comenzado a principios de 2025.
La disculpa no ha bastado para silenciar las críticas, ni mucho menos para recuperar la confianza de sus detractores. Y tampoco le ha abierto puertas en el extranjero. El gobierno del Reino Unido le negó la entrada al país, argumentando que su presencia "no sería propicia para el bien público", lo que obligó a cancelar por completo el festival Wireless de Londres, donde West estaba anunciado como cabeza de cartel. En Polonia, el recinto del Estadio de Silesia en Chorzów anuló el concierto "por razones formales y legales", tras las declaraciones de la ministra de Cultura, Marta Cienkowska, quien argumentó que su historial de ofensas debería impedirle actuar en una nación "marcada por la historia del Holocausto". Francia y Suiza siguieron el mismo camino.