Julio Iglesias querellará a Yolanda Díaz por calumnias en el caso de abuso sexual
Fracasada la conciliación, el cantante acudirá al Tribunal Supremo contra la vicepresidenta española por declaraciones que considera lesivas a su honor
- Actualizado: 19 de mayo de 2026 a las 09:13
Julio Iglesias presentará una querella penal ante el Tribunal Supremo de España contra la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, por presuntos delitos de injurias y calumnias.
La acción judicial quedó sellada este martes tras el fracaso del acto de conciliación celebrado en un juzgado de Madrid, donde la ministra de Trabajo se negó a retractarse de sus declaraciones sobre las acusaciones de abusos sexuales que pesaron contra el cantante, las cuales fueron archivadas meses atrás por la Fiscalía de la Audiencia Nacional.
Según fuentes jurídicas consultadas por EFE, la vicepresidenta no reconoció que sus palabras hubieran supuesto un daño reputacional ni al honor del artista, y sostuvo que tampoco se había vulnerado su presunción de inocencia.
El detonante de la disputa legal fueron dos intervenciones públicas de Díaz a mediados de enero. El foco de la futura querella se centra en un mensaje publicado en la red social Bluesky y en una entrevista concedida al programa "La hora de la 1", de RTVE.
En su perfil de esa plataforma, la vicepresidenta escribió: "Escalofriantes testimonios de las extrabajadoras de Julio Iglesias. Abusos sexuales y una situación de esclavitud con una estructura de poder basada en la agresión permanente. Gracias a las mujeres valientes y a las periodistas de @eldiario.es por denunciarlo".
Para el equipo legal del cantante, esas palabras exceden el ejercicio legítimo de la libertad de expresión. El abogado de Iglesias, José Antonio Choclán, argumentó que la ministra emitió "claros prejuicios de culpabilidad" al afirmar que en la residencia del artista se cometían abusos y que sus empleados vivían bajo un régimen de esclavitud.
El proceso arrancó formalmente en febrero, cuando el cantante presentó una demanda de conciliación como paso previo obligatorio antes de acudir a la vía penal.
En esa demanda, Iglesias reclamó a Díaz que reconociera el daño causado, rectificara sus declaraciones y le abonara una indemnización acorde con la difusión alcanzada por sus comentarios. Al no prosperar ese trámite, la querella ante el Supremo se convierte en el siguiente escalón inevitable.
La causa deberá ventilarse precisamente en esa instancia superior porque Díaz, en su condición de miembro del Gobierno, goza del privilegio procesal del aforamiento.
El origen de toda esta cadena judicial se remonta a la denuncia que dos exempleadas del cantante interpusieron por presuntos delitos de trata de seres humanos con fines de trabajo forzado y servidumbre, agresión sexual, lesiones y vulneración de derechos laborales. La Fiscalía de la Audiencia Nacional archivó la investigación en enero al no cumplirse los requisitos legales para que la Justicia española pudiera asumir competencia sobre los hechos, dado que estos habrían ocurrido en países del Caribe.
Con la querella en marcha, el Tribunal Supremo tendrá ahora que determinar si las declaraciones de una alta funcionaria del Estado sobre un ciudadano cuya causa fue archivada sin cargos constituyen un daño al honor protegido por la ley.
Para Iglesias, la respuesta ya está clara. Para Díaz, sus palabras no hicieron más que reflejar una supuesta realidad denunciada por otras voces. Entre ambas posiciones, será la Justicia quien decida.