Jennifer López revela detalles de su "complicado" divorcio de Marc Anthony
En Las Vegas, la cantante reabrió la herida que dejó su divorcio de Marc Anthony, marcada por la soledad de criar a sus gemelos mientras Hollywood continuaba exigiéndole todo
- Actualizado: 09 de marzo de 2026 a las 12:00
Durante una presentación de su residencia The JLo Show: Up All Night Live en The Colosseum del Caesars Palace, Jennifer López sorprendió al público al hablar sobre su divorcio con el cantante Marc Anthony en 2014, después de diez años de matrimonio.
Con su característico sentido del humor, López bromeó inicialmente sobre su historial amoroso.
"Después de mi tercer divorcio, fue cuando realmente empecé a ser buena en esto", dijo entre risas, provocando las reacciones del público. Pero inmediatamente después, su tono cambió. "En serio, no tiene gracia. No tiene gracia", aclaró.
La también actriz admitió que la presión de la maternidad combinada con sus proyectos artísticos convirtió esos meses en "un periodo realmente complicado" para su estabilidad emocional.
"Estuve a punto de darme por vencida. Estuve a punto de renunciar a todo. O sea, era madre soltera con dos gemelos de tres años", declaró.
La separación de Marc Anthony se anunció en julio de 2011, aunque el divorcio no se formalizó legalmente hasta 2014.
Diez años de matrimonio —cuatro de noviazgo previo— colapsaron en silencio, casi sin escándalo público, lo que en cierta forma hizo más pesado el duelo.
Aunque los intérpretes evitaron entrar en detalles públicos sobre los motivos exactos de la ruptura, ambos decidieron mantener una relación cordial por el bienestar de sus hijos.
En ese periodo de desorientación, la cantante recibió un consejo de una de sus mentoras, la fallecida escritora Louise Hay, autora de libros de autoayuda que fue fundamental para guiarla en los momentos más difíciles tras su ruptura.
"Me dijo: 'Jennifer, eres bailarina, ¿verdad?'", relató al público en The Colosseum. "Le respondí: 'Sí, lo soy'. Y ella me dijo: 'Cuando estás aprendiendo un baile y te equivocas en los pasos, ¿qué haces?'. Le respondí: 'Sigo bailando hasta que consigo dar los pasos correctos'. Y ella me dijo: 'Así es, Jennifer. Sigue bailando siempre'."
Lo que pudo ser el final se convirtió, con ese consejo, en una filosofía de vida. Con el paso del tiempo, López transformó esa enseñanza en un mensaje de resiliencia, animando a su público a no rendirse frente a las dificultades.
"No importa lo que la vida te arroje, sigue bailando", expresó, utilizando la danza como metáfora de perseverancia.