Acusan al expríncipe Andrés de trasladar a una mujer de EUA al Reino Unido con fines sexuales
El hermano del monarca británico enfrenta una nueva denuncia por presunto abuso sexual. La víctima conserva mensajes como prueba del encuentro en 2010
- Actualizado: 01 de febrero de 2026 a las 16:19
Una mujer ha presentado graves acusaciones contra Andrés de Inglaterra, hermano del rey Carlos III. Según reveló su representante legal a la BBC, el expríncipe organizó en 2010 el traslado de una joven de 20 años desde Estados Unidos hasta su residencia en Royal Lodge para mantener relaciones sexuales.
El abogado Brad Edwards, del bufete estadounidense Edwards Henderson, confirmó que su clienta conserva mensajes intercambiados con Andrés previos al viaje a Londres.
La mujer, cuya identidad permanece bajo reserva, relató que después del encuentro nocturno, el entonces duque de York la llevó a tomar té al Palacio de Buckingham. La cadena británica intentó verificar esta visita mediante los registros oficiales del palacio, aunque el anonimato de la denunciante impidió completar la comprobación.
Edwards representa a cerca de 200 víctimas del financiero Jeffrey Epstein, condenado por delitos de explotación sexual de menores. Entre sus clientas figura Virginia Giuffre, quien aseguró que Andrés mantuvo relaciones sexuales con ella en tres ocasiones diferentes cuando tenía 17 años, siempre mediante la intermediación de Epstein.
El expríncipe ha negado sistemáticamente estas afirmaciones, pero la evidencia documental de su amistad prolongada con el multimillonario estadounidense devastó su imagen pública.
La crisis provocó que su hermano Carlos III tomara medidas drásticas en octubre pasado. El monarca le retiró el último título nobiliario que mantenía y le exigió abandonar su residencia en Royal Lodge, ubicada en los terrenos del castillo de Windsor. La decisión real marcó la ruptura definitiva entre la Corona y quien fuera el segundo hijo de Isabel II.
Este fin de semana se difundieron nuevos documentos relacionados con Epstein que complican aún más la situación de Andrés. Las imágenes muestran al británico, aparentemente de unos 40 años, arrodillado junto a una mujer mientras le toca el vientre durante lo que parece un juego.
Además, se revelaron mensajes donde Epstein supuestamente le ofrece enviarle una joven rusa "inteligente, bonita, de fiar" que ya tenía su correo electrónico. La respuesta atribuida a Andrés expresaba que estaría "encantado" de recibirla.
La divulgación de este material generó reacciones políticas inmediatas. El primer ministro Keir Starmer, durante una gira por Japón, respondió a las preguntas de la prensa sobre si el expríncipe debería declarar ante las autoridades estadounidenses, tal como han solicitado varios legisladores demócratas.
"Las víctimas de Epstein deben ser la primera prioridad", declaró Starmer. Añadió que cualquier persona con información relevante debe estar preparada para compartirla cuando se le solicite, enfatizando que no puede haber compromiso genuino con las víctimas sin disposición para cooperar.
El abogado Edwards cuestionó duramente la postura de la Casa Real británica. Según su criterio, permitir que Andrés se presente como un hombre sin recursos tras perderlo todo representa una estrategia contraria al supuesto interés de la monarquía por apoyar a las víctimas. "La idea es que a la Familia Real le importan las víctimas y quiere hacer lo correcto. Lo que han hecho, simplemente quitar a Andrés sus títulos y nada más, tiene el efecto claramente contrario a lo que aseguran estar haciendo", expresó el letrado.
Mientras las acusaciones se multiplican y la presión aumenta, Andrés mantiene un silencio absoluto. Este sábado fue captado por fotógrafos montando a caballo en los alrededores de Windsor. Las imágenes muestran al expríncipe mirando directamente a la cámara, en una escena que refleja la tensión de quien sabe que se encuentra bajo escrutinio constante. Su expresión deja entrever la conciencia de que cada uno de sus movimientos será registrado y analizado mientras las sombras de su pasado continúan persiguiéndolo.