Votos largos, barras libres y show de McCartney: los detalles de la boda de Taylor Swift
Pañuelos bordados, libretas doradas con promesas escritas a mano y un homenaje musical de un ex Beatle, así se vivió el enlace más comentado del verano neoyorquino
- Actualizado: 06 de julio de 2026 a las 11:56
Taylor Swift y Travis Kelce ya son marido y mujer. La boda se celebró el viernes 3 de julio en el Madison Square Garden de Nueva York, ante cerca de mil invitados que llegaron bajo un operativo de seguridad comparable al de una cumbre internacional.
El recinto, que habitualmente recibe partidos y conciertos, amaneció convertido en un jardín completo, con árboles de verdad y el suelo cubierto como si fuera césped, según reportó la publicación Page Six.
La decoración combinó tonos verde oscuro y rosa, con sofás blancos, mesas altas, una gran escalera también blanca y barras repartidas por todo el espacio, de forma que ningún invitado tuviera que caminar demasiado para servirse una copa.
El resultado, según quienes lograron colarse en fotos filtradas, era más parecido a un cuento de hadas medieval que al centro de Manhattan.
La pareja prescindió de la estructura clásica de damas de honor y padrinos. En su lugar, los hermanos de ambos ocuparon los roles centrales de la ceremonia, con Austin Swift como "hombre de honor" de la cantante y Jason Kelce acompañando al novio.
Al terminar el "sí, quiero", las pantallas del estadio proyectaron un mensaje que confirmaba lo obvio para cualquiera que estuviera cerca del recinto. Pasadas las 7:00 de la tarde, una pantalla en la entrada mostró la frase "JusT&T Married" ("recién casados", jugando con las iniciales de la pareja).
Uno de los detalles que más circuló entre los invitados y que después trascendió a la prensa fue la duración de los votos. Según una fuente consultada por la revista People, los novios compartieron sus promesas matrimoniales frente a todos los presentes y cada intervención duró 20 minutos.
Cada uno llevó su texto anotado en una libreta dorada, y en ese momento los asistentes recibieron un pañuelo blanco bordado con las iniciales de la pareja y la fecha del enlace. El bordado incluía también una frase tomada de uno de los temas más conocidos del repertorio de la cantante, un guiño discreto que no tardó en ser identificado por los invitados más atentos a su discografía. Se entregaron para que el público pudiera secarse las lágrimas que generaran los votos de cada uno.
Si los votos fueron el instante más íntimo, la recepción del viernes trajo el más histórico. Según fuentes citadas por Page Six, Paul McCartney subió al escenario para interpretar en vivo I Want to Hold Your Hand, el clásico de The Beatles que en 1963 desató la Beatlemanía en Estados Unidos. La actuación ocurrió poco después de que la madre de la novia, Andrea Swift, invitara a los asistentes a pasar al salón principal del recinto. La canción, además, fue el primer número uno de la banda británica en el Billboard Hot 100 estadounidense, un dato que no pasó inadvertido entre los presentes.
Entre los presentes estuvieron figuras como Steven Spielberg, Gigi Hadid, Bradley Cooper, Dakota Johnson, Eric Stonestreet y Hugh Grant. También se dejaron ver Jason Sudeikis, Nikki Glaser, Jennifer López, Graham Norton, Jimmy Fallon y Zoe Kravitz. Del lado musical, la lista incluyó a Selena Gómez, amiga cercana de la novia, además de Karlie Kloss, Ed Sheeran, Suki Waterhouse, Cara Delevingne y las hermanas Gigi y Bella Hadid. También asistieron Beyoncé y Jay-Z, así como Anya Taylor-Joy y Ellen Pompeo.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la estricta política de privacidad. Según distintos medios internacionales, los invitados no pudieron usar teléfonos móviles ni durante la ceremonia ni en la fiesta posterior, una medida pensada para evitar filtraciones de fotos y videos.
El homenaje a la pareja no se quedó dentro del estadio. A pocas cuadras de distancia, el Empire State Building se iluminó de azul en su honor, un guiño a la vieja rima nupcial que asocia ese color con la suerte de los novios.