Ben Affleck defiende a Tom Cruise y arremete contra el fracaso de Digger
Mientras Hollywood hace cuentas del naufragio de Digger, Ben Affleck pidió frenar la burla pública y defendió el derecho del cine a arriesgarse y fallar
- Actualizado: 17 de octubre de 2026 a las 11:24
Ben Affleck salió en defensa de Tom Cruise y de Digger, la sátira de Alejandro González Iñárritu que Warner Bros. estrenó el 2 de octubre y que se perfila como uno de los grandes descalabros de taquilla del año.
El actor pidió que Hollywood deje de festejar el tropiezo de una película que apostó por algo distinto.
Affleck, de 54 años y conocido por Good Will Hunting y Argo, habló del asunto en el pódcast Happy Sad Confused, que conduce Josh Horowitz, en el episodio del lunes 12 de octubre. La charla, centrada en su carrera y en su más reciente película, Animals, disponible en Netflix, llegó a Digger después de que el actor repasara la etapa de mediados de los 2000, cuando el rechazo del público hacia él parecía desligado de su trabajo.
“Es un poco como lo del acoso escolar, con gente que ni siquiera había visto las películas. Lo estamos viendo ahora, francamente, con Digger”, dijo.
“Todo el mundo quiere celebrar este fracaso como si fuera lo más emocionante que ha pasado, y uno piensa que esta es una película bastante ambiciosa e interesante, hecha por gente interesante y con talento”.
El actor cuestionó además la obsesión por la contabilidad del desastre.
“Todo el mundo quiere contar el dinero, lo que pudo haber perdido o lo que sea”, señaló, antes de lanzar su advertencia. “Si castigas las películas que se arriesgan, ¿sabes lo que vas a obtener? Un montón de películas de porquería homogeneizadas”.
Las cifras explican el tono de la discusión. Digger debutó con ocho millones de dólares en Estados Unidos y Canadá y 20 millones a escala global.
En su segundo fin de semana, la recaudación en el mercado estadounidense y canadiense cayó 60% y el acumulado llegó a 14.4 millones en esos territorios y a 35.3 millones en el mundo, según informó Variety.
La publicación proyecta pérdidas de 245 millones de dólares, de acuerdo con fuentes conocedoras del negocio.
Cifra el presupuesto de producción en más de 160 millones, a los que suma unos 100 millones en mercadeo.
Antes del estreno, un portavoz de Warner discutió el aumento del presupuesto y situó el punto de equilibrio en 300 millones, frente a los 350 millones que manejaban ejecutivos consultados por Variety. Medios británicos colocaron el caso junto a Cutthroat Island, Mortal Engines y The Marvels en la lista de los fracasos más sonados de Hollywood.