Todas las referencias latinas que Bad Bunny incluyó en su show del Super Bowl 2026
Desde campos de caña hasta el niño dormido en la fiesta, Bad Bunny convirtió el escenario del Super Bowl LX en una celebración de la cultura latina con símbolos que recorrieron todo el continente
- Actualizado: 09 de febrero de 2026 a las 15:51
Bad Bunny cumplió su promesa. El show de medio tiempo del Super Bowl LX fue una carta de amor a Latinoamérica, donde cada detalle funcionó como recordatorio de las tradiciones que unen al continente. Desde el primer segundo hasta el cierre, Benito Antonio Martínez Ocasio, su nombre de pila, tejió un espectáculo que trascendió la música para convertirse en un manifiesto cultural.
Los campos de caña y el traje típico de Puerto Rico: El telón se levantó con una imagen que evoca la historia económica de la región. Campos de caña se extendieron por el escenario mientras trabajadores vestidos de blanco cosechaban bajo el sol artificial del estadio.
Un espectáculo completamente en español: La pantalla gigante del Levi's Stadium anunció "Benito Antonio Martínez Ocasio presenta 'El espectáculo de medio tiempo del Súper Tazón'". Esa traducción deliberada del nombre del evento marcó la pauta.
El puesto de "Coco frío": Entre los elementos escénicos apareció un carrito que cualquier latino reconocería al instante.
La partida de dominó: Cuatro hombres sentados alrededor de una mesa jugaban dominó mientras la música retumbaba.
El salón de uñas: Un grupo de mujeres recibía manicura en pleno escenario. Este detalle honró una práctica que va más allá de la estética.
El carrito de piraguas: Un carrito vendía piraguas, también conocidos como raspados, granizados o minuta. Las botellas del carrito llevaban las banderas de México, Puerto Rico, España y Colombia, convirtiendo el postre en símbolo de hermandad regional.
Villa's Tacos y el verso mexicano: Víctor Villa, taquero de ascendencia michoacana nacido en Estados Unidos, recibió una piragua de manos de Bad Bunny durante "Titi me preguntó". El momento llegó justo después del verso "y una mexicana que ni yo sabía".
Los boxeadores y la rivalría México-Puerto Rico: Xander Zayas y Emiliano Vargas aparecieron haciendo shadowboxing en esquinas opuestas. El primero es promesa invicta puertorriqueña, el segundo es boxeador mexico-estadounidense e hijo de Fernando "El Feroz" Vargas.
"Compro oro y plata solamente efectivo": Un puesto con ese letrero apareció en escena. Latinoamérica lidera la producción mundial de metales preciosos, y las joyerías que solo aceptan efectivo son paisaje urbano común en la región.
La casita tradicional puertorriqueña: La estructura que Bad Bunny ya había usado en su gira "Debí tirar más fotos" reapareció en el Super Bowl. Esta vez el público la vio por dentro y por fuera, especialmente cuando el artista cayó a través del techo.
La flor de maga: Este emblema natural de Puerto Rico apareció bordada en los trajes de los músicos durante "Mónaco". Lady Gaga también la llevó sobre su vestido cuando subió al escenario.
El sapo Concho en pantalla: Las pantallas gigantes mostraron al sapo Concho, mascota oficial del último disco de Bad Bunny. Este anfibio es el único sapo nativo de Puerto Rico y actualmente enfrenta peligro de extinción.
La boda bicultural: Una pareja real se casó en medio del espectáculo. Los novios representaron el vínculo entre la cultura latina y la estadounidense.
El niño dormido en las sillas: El artoista despertó a un niño que dormía sobre varias sillas acomodadas en fila. Cualquier latino reconoció la escena al instante.
Reguetón y salsa: Los bailarines y músicos alternaron entre dos géneros que definen gran parte de la música latina contemporánea.
"La Marqueta" y los negocios latinos en Nueva York: Una zona comercial recreó establecimientos típicos de barrios latinos en Estados Unidos. Entre ellos apareció "La Marqueta", mercado real ubicado en Nueva York que funcionó como punto de reunión para boricuas migrantes durante décadas.
Toñita y el Caribbean Social Club: Una señora le entregó un shot a Bad Bunny durante la presentación. Se trata de Toñita, dueña del Caribbean Social Club, uno de los últimos centros nocturnos puertorriqueños en Nueva York. A sus 85 años, esta mujer es considerada una de las boricuas más importantes en Estados Unidos.
El niño con el Grammy y el outfit de infancia: Lincoln Fox, actor de cinco años con ascendencia argentina y egipcia, recibió un Grammy de manos del boricua. El pequeño vestía una réplica exacta del outfit que Martínez Ocasio usaba en su infancia.
El cuatro puertorriqueño: Antes de la aparición de Ricky Martin, uno de los músicos que acompaña a Bad Bunny en su gira tocó el cuatro puertorriqueño. Este instrumento de cuerdas es insignia musical del país caribeño.
Las sillas de plástico: Ricky Martin cantó sentado en esas sillas de plástico que aparecen en la portada del último disco de Bad Bunny. Estas sillas son paisaje cotidiano en toda Latinoamérica, presentes en fondas, talleres, patios y fiestas.
Los apagones de Puerto Rico: Durante "El apagón", el puertorriqueño habla sobre los cortes de electricidad que sufre Puerto Rico constantemente debido a una red eléctrica inestable que colapsa ante cualquier fenómeno climático.
El cierre con todas las banderas latinoamericanas: El final llegó con la mención de cada país del continente americano. Mientras Bad Bunny los nombraba uno por uno, personas sostenían sus banderas detrás de él.