Reporte policial revela los escandalosos detalles del arresto de Britney Spears
El documento filtrado detalla los medicamentos que llevaba Spears, su comportamiento con los agentes y las frases que dijo la noche de su arresto
- Actualizado: 21 de mayo de 2026 a las 16:56
A partir de las 9:00 de la noche, en la autopista 101 del condado de Ventura, California, un conductor anónimo marcó al 911 para reportar un vehículo que avanzaba a alta velocidad zigzagueando entre carriles. El BMW negro que describió la llamada pertenecía a Britney Spears, y lo que los agentes de la Patrulla de Caminos de California encontraron al detener ese auto forma ahora parte de un expediente que sacude de nuevo la historia de una de las artistas más seguidas del planeta.
El reporte policial, obtenido por la revista Us Weekly, documenta que al acercarse al vehículo, el oficial detectó de inmediato un olor característico a alcohol.
Pero eso era apenas el inicio. Dentro de la cabina, el agente encontró un vaso de vino vacío en el portavasos ubicado entre el asiento del conductor y el del copiloto. En el bolso de la cantante, según el mismo documento, había un frasco de pastillas etiquetado como Adderall que no correspondía a ninguna receta a nombre de Spears.
La cantante, de 44 años, no ocultó nada cuando los agentes le preguntaron qué había consumido durante el día. Admitió haber tomado varias medicinas recetadas, entre ellas 200 mg de Lamictal —un estabilizador del estado de ánimo y anticonvulsivo—, 40 mg del antidepresivo Prozac y 2.5 mg de Adderall para el trastorno de atención. En cuanto al alcohol, dijo haber tomado un solo mimosa de champaña unas siete horas antes, y reconoció que su última comida había sido un helado a las 3:00 de la tarde de ese día.
Lo que vino después, sin embargo, sorprendió a los agentes. Spears se negó en principio a bajar del auto para realizar las pruebas de sobriedad en el lugar de los hechos, argumentando que había sido víctima de bromas y acoso en el pasado y que, como mujer, tenía derecho a permanecer dentro del vehículo.
En algún punto del intercambio, su estado de ánimo pasó de "confrontacional y agitado a extravagante" y llegó a hablarle al oficial en acento británico.
El reporte también alega que Spears supuestamente le dijo a uno de los agentes: "probablemente podría tomar cuatro botellas de vino y cuidarte. Soy un ángel".
Según el mismo documento, cuando los agentes intentaron realizarle la prueba de seguimiento ocular con el dedo, Spears señaló que las luces le lastimaban la cabeza, que no podía seguir con la prueba, y afirmó ser ciega del ojo izquierdo, aunque podía ver el dedo del oficial.
Trasladada a la oficina de la CHP en Moorpark para una evaluación adicional de reconocimiento de drogas, la situación se tensó aún más. En el hospital Los Robles Medical Center de Thousand Oaks, adonde fue llevada para extraerle sangre, Spears pidió ir al baño, y una vez ahí se tornó argumentativa y beligerante, por lo que los agentes debieron ponerle esposas y sentarla en el asiento delantero del patrullero. En una aparente paradoja, una vez transportada a la comisaría local, pasó dos pruebas químicas de aliento.
La noche terminó con Spears detenida en la cárcel del condado de Ventura. Fue ingresada al sistema a las 3:02 de la madrugada y puesta en libertad a las 6:07 de la mañana del jueves 5 de marzo. Su auto fue remolcado.
Lo que vino después habla de un proceso de responsabilización que, al menos sobre el papel, avanzó sin demoras. En abril de 2026, Spears ingresó voluntariamente a un centro de tratamiento, decisión impulsada en parte por sus hijos, y completó el programa a finales de ese mes. El 4 de mayo, su abogado entró una declaración de culpabilidad en el Tribunal Superior de Ventura por un cargo reducido de manejo temerario con consumo de alcohol y drogas.
La sentencia incluyó doce meses de libertad condicional, un curso obligatorio de manejo bajo los efectos del alcohol y multas estatales. La cantante no estuvo presente en la audiencia. El fiscal del distrito Erik Nasarenko declaró que Spears había asumido "plena responsabilidad" por sus actos, pero subrayó que el manejo bajo los efectos de sustancias es "un delito grave" y que era fundamental que la artista cumpliera con todos los requisitos acordados, incluyendo visitas semanales con un terapeuta y mensuales con un psiquiatra.