El caso de Próspera vuelve a poner sobre la mesa la conciliación como alternativa frente a litigios prolongados, mientras expertos llaman a fortalecer la seguridad jurídica
Katherine Tatiana Oliva, de 19 años, salió de casa sin saber que no volvería. Fue asesinada junto a una amiga en una balacera en El Porvenir, Atlántida.