Tegucigalpa. Periódicamente tendríamos que pintar las paredes de la casa, ya que no solo renovar los colores hace bien al ambiente, sino que también le hace bien a usted como persona. Pero, ¿ha decidido el color que usará y cómo lo preparará?
Aquí está la cuestión, aunque verá que nada es tan complicado como puede llegar a parecer, es necesario que sepa que el color, como de costumbre, dependerá de su gusto. Obviamente, siempre tratando de favorecer el ambiente, la iluminación de la casa y esas cuestiones, que no son para nada menores.
Combinar bien los colores para generar el exacto que quiere para sus paredes no siempre es sencillo, se debe seguir ciertos parámetros, pero mejor fíjese en las opciones que le proponemos en este artículo de la mano de la arquitecta Tannya Paz.
¿Cuál es la regla de oro a la hora de pintar?
Lo primero que debe tener claro es qué quiere proyectar, contraste o armonía, ya que los secretos para combinar colores o tonos de pintura se esconden en la posición de estos en el círculo cromático.
El contraste se logra mezclando colores que producen una suerte de choque entre sí, de esta manera se logra un efecto de dinamismo, frescura y energía. Mientras que la armonía se consigue combinando colores que se parecen entre sí, o que derivan del mismo color primario, de esta forma el resultado estético aporta continuidad y serenidad. Las combinaciones monocromáticas son ideales para lograr dar armonía a nuestros espacios.
¿Cuáles son los secretos para combinar tonos de pintura?
Un truco para combinar adecuadamente los colores en la decoración es utilizar la regla de la combinación de complementarios. Esta regla señala que podemos combinar sin problemas los colores complementarios, estos son los que se oponen entre sí, los colores opuestos dentro del círculo cromático. Para entender esta regla y poder aplicarla necesitas saber que los colores primarios son tres: el rojo, el amarillo y el azul. Cualquier color que sea producto de la combinación de dos de los colores primarios es el color complementario del tercer tono primario que no se incluyó en la primera mezcla. Por ejemplo; el verde es el color complementario del rojo. El rojo es un color primario y el verde es el producto de la mezcla del azul y el amarillo, tonalidades también primarias.
¿Cuáles son las proporciones correctas para obtener el ambiente deseado?
Calcular la cantidad óptima de cada color es, quizás, lo más difícil. Además de los metros de la casa, juega la sensibilidad (que es distinta en cada persona). Por eso, ayuda realizar un cuadrado grande del color base o dominante (60%) y cuatro cuadrados más pequeños (10%) con los cuatro tonos complementarios para ir recortándolos hasta encontrar la medida en que cada color le funcione. Una vez precisado el tamaño de cada tono, es más fácil decidir si se utilizará para reciclar una pared, un mueble, lámparas o un cojín.
¿Qué se logra al usar determinados colores?
Que la persona se sienta identificada en el espacio que habita, y que eso proyecte su personalidad a quien la visita.
¿Qué criterios tienen que tomarse en cuenta para pintar su hogar?
• Iluminación
• Dimensiones del espacio
• Estilo arquitectónico
• Colores de elementos fijos (enchapes, pisos, cielos falsos y mobiliario).
¿Cuáles son algunos trucos para pintar las paredes como profesional?
-Para este punto, basta una foto para encontrar un ambiente que le inspire y pueda guiar con la proporción de los colores o tonalidades a usar. Puede hojear revistas de decoración y de arquitectura, catálogos de firmas de mobiliario y textiles o libros de diseño de interiores y hasta de hoteles (que suelen ofrecer ejercicios cromáticos muy trabajados). O, cómo no, rastrear imágenes en Internet, Pinterest o Instagram, dos buenas opciones.
-Un tip que nunca hay que olvidar es que se deben conservar los códigos para futuros retoques de color en sus paredes, ya intentar un nuevo retoque con un color que sea parecido pero no igual podría echar a perder lo que se ha logrado.