Tegucigalpa,Honduras
El entusiasmo y compromiso de la familia educativa de la Escuela Paquita Guerrero Viuda de Lardizábal contrasta con los deteriorados pupitres en los que reciben clases sus alumnos.
Y es que al ingresar a las aulas de esta destacada institución ubicada en la colonia San José de la Peña, de Comayagüela, se aprecian las carencia de mobiliario.
En el centro educativo, además, se encuentran dos aulas que urgen de mantenimiento. Uno de los cubículos es el destinado a las enseñanzas del inglés.
En este espacio acuden niños de varias edades, y tienen que acomodarse en sillas y mesas que están por quebrarse y que no están acorde a la estatura de los estudiantes.
Además, las sillas no son suficientes, en comparación a la matrícula por grado que posee este centro educativo de la capital.
Otra de las aulas que merecen de atención es un espacio que se pretende habilitar como centro multimedia.
En la actualidad no se posee ni proyector y tan solo cuentan con una obsoleta computadora portátil.
Pese a las necesidades en el centro escolar también se observa el orden y la disciplina en la que imparten clases los comprometidos docentes.
Más necesidades
El abastecimiento de agua también es un problema para este centro educativo, pues se requiere que se evalúe el sistema hidrosanitario.
A la lista de necesidades se suma que la única cancha del centro educativo esta sin techar, por lo que la familia educativa debe soportar las inclemencias del clima durante varias actividades al aire libre que se dan durante el año lectivo. En el centro educativo todavía hay espacios sin pavimentar, por lo que el polvo genera malestar en los estudiante, situación que los vuelve propensos a enfermedades respiratorias.
La matrícula del centro estudiantil este año es de 220 alumnos.