Honduras

Histórica producción de 20 millones de quintales de granos en Honduras

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19.10.2017

Tegucigalpa, Honduras
La escasez de granos básicos está descartada. La producción para este período se elevará este año entre 9% a 10% debido a condiciones climáticas y económicas más favorables.

La proyección de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) es que Honduras cosechará entre 19.8 y 20 millones de quintales de granos, entre maíz, frijoles y arroz.

Esta cifra es superior a los 18.1 millones de sacos reportados en 2016, de acuerdo con las cifras oficiales del Banco Central de Honduras (BCH) en las que se detalla que se cosecharon 14.3 millones de quintales de maíz, 2.6 de frijol y 1.2 de arroz.

Mientras que este año, entre los dos ciclos, primera y postrera, se producirán cerca de 15 millones de quintales de maíz, tres de frijoles y 1.8 de arroz. Aunque en el maíz la SAG prefiere mantener una proyección conservadora de 14.1 millones de quintales. Además proyecta 500,000 quintales de sorgo que se usa para producir alimentos balanceados para el engorde de animales.

De acuerdo con Johny Handal, subsecretario de la SAG, el crecimiento del sector de granos básicos también obedece a una mejoría en la productividad, ya que se ha pasado de producir 25 quintales a 28 y hasta 50 quintales por manzana en algunas regiones productivas del país.

El área total sembrada en el país es de 796,285 manzanas entre los tres principales granos básicos para la alimentación de la población hondureña, según la SAG.

Casi 500

mil manzanas de
maíz hay sembradas
en Honduras, según
la SAG.

Consumo

Pese al incremento, Honduras aún no logra cubrir toda la demanda nacional en el caso de maíz y arroz, que obliga a la importación. Caso contrario ocurre con los frijoles, que desde 2015 se está produciendo más de lo que se consume y permite al país importar a otros países.

En detalle, el consumo humano y animal de maíz es de 22 millones de quintales, entre las variedades de blanco y amarillo, pero solo se producen 14 millones y se importa el resto. Es decir que la producción de este grano básico cubre el 68.1% del consumo y el 32% se importa de Estados Unidos.

En el caso del arroz, donde el consumo es de 3.5 millones de quintales anuales, la producción (1.5 millones de quintales) abastece el 43% de la demanda y se trae de Estados Unidos el 57%, que corresponde a dos millones de quintales.

El grano que reporta excedente es el frijol, que en 2014 sufrió una estrepitosa caída en la producción obligando a importar para suplir la demanda de 2.1 millones de quintales.

Este año se espera producir durante las temporadas de cosecha alrededor de tres millones de quintales, lo que permite exportar a mercados regionales y el estadounidense.

“No hay riesgo de estar desabastecido. Vamos a cerrar el año bastante bien en los tres cultivos”, garantizó Jacobo Paz, secretario de Agricultura y Ganadería.

Precios

Debido a la fuerte producción, las autoridades de la Secretaría de Desarrollo Económico (SDE) a través de la Dirección General de Protección al Consumidor (DGPC) anunciaron que no se justifican aumentos para el consumidor final.

Asimismo, advirtieron que aplicarán sanciones a los intermediarios o comerciantes minoristas que eleven los precios.

Recordaron que hay acuerdos con los productores para mantener los precios.

En el caso de los frijoles se mantiene la garantía de precio de 1,000 lempiras por quintal (100 libras) que estableció el gobierno a través del Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA).

La decisión significó un incentivo porque en años anteriores durante la época de cosecha el precio bajaba sustancialmente, dejándoles fuertes pérdidas que desmotivaban a los campesinos.

Sin embargo, pese a que el precio es mejor, los productores de este grano afirman que este precio establecido es pagado solo a los intermediarios.

Por otra parte, la agroindustria paga al productor de maíz 330 lempiras por quintal, pero en el mercado informal el precio ha caído por la alta producción.

Mientras que el precio del arroz está establecido en 420 lempiras el quintal del grano granza húmedo.

Comercialización

Los productores enfrentan actualmente problemas de comercialización, sobre todo en el maíz y arroz.

La Asociación de Productores de Granos Básicos (Prograno) denunció a inicios de esta semana que la agroindustria de productos balanceados se negaba a comprar el maíz amarillo en particular.

En una reunión -el miércoles- acordaron la compra de 1.4 millones de quintales respetando el precio. Los contratos de compra se estarán firmando durante este mes.

Los directivos de Prograno indicaron que urge la venta del producto para honrar deudas de préstamos otorgados por el Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi) y el Banco Nacional de Desarrollo (Banadesa).

Dulio Medina, presidente de Prograno, cuestionó que todos los años los agricultores deben presionar por la compra de su cosecha.

Consideró que debe existir mayor regulación para garantizar que Honduras siga produciendo para salvaguardar la seguridad alimentaria.

Foto: El Heraldo

Tratado

“Cada año que pasa aumenta la agonía para los productores”, manifiesta Fredy Torres, representante de los arroceros, al referirse a la desgravación arancelaria que Honduras acordó con Estados Unidos mediante el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos de América (CAFTA-DR, por sus siglas en inglés).

Este acuerdo obliga a Honduras a reducir cada año los impuestos para la importación de granos básicos desde Estados Unidos.

Para 2023, el impuesto quedará en cero por ciento, lo que califican como una amenaza para los productores centroamericanos, ya que la industria podría dejar de comprar la cosecha local por importar desde ese país por mejor precio y calidad.

Para ser competitivo en el precio “se debe regular las casas comerciales para que los insumos sean más baratos porque en Centroamérica el costo más alto de producción lo tenemos nosotros”, sostuvo Dulio Medina.

En tanto, la Federación Centroamericana de Productores de Arroz han presentado peticiones para que los gobiernos soliciten al gobierno estadounidense una renegociación del CAFTA-DR, anunció, por su parte, Fredy Torres.

Sin embargo, dijo que hasta la fecha no han obtenido el apoyo del gobierno para una renegociación.

Las lluvias que restan no afectarán las cosechas
El exceso de precipitaciones a nivel nacional continuará activa en lo que resta del mes de octubre y todo noviembre. Esto producto de la temporada de invierno que se vive en el país, a la que le restan 40 días más.

Las precipitaciones a la fecha han llegado a aumentar en un 40 por ciento en la zona norte y un 20 por ciento en la región centro-sur, explicó Francisco Argeñal, pronosticador del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos).

“Las lluvias continuarán producto de un enfriamiento en el Océano Pacífico y un leve calentamiento en el Océano Atlántico”, mencionó. En lo que respecta a la saturación de suelo llegó a un 70 por ciento, lo que en zonas con fallas puede causar deslizamiento. En ese sentido, los cultivos pueden presentar una serie de cambios a medida incrementen o disminuyan las lluvias.

Arturo Vásquez, coordinador de Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria en la zona sur (Senasa), explicó que a la fecha la cantidad de lluvia ha sido ideal para el cultivo en la zona sur y esperan una de las mejores cosechas.

En el norte y regiones como Olancho se reportaron pérdidas por inundaciones, pero ante una sobreproducción no generó mayor impacto.

40%

aumentaron las
precipitaciones
en el país en
este invierno.


Vásquez comentó que el riesgo mayor ante las constantes lluvias está en las zonas planas, esto producto de la saturación de agua en el suelo que impide una mayor absorción del terreno.

“La planta se pone color amarillo, no extrae los nutrientes necesarios, además de la inestabilidad en la cantidad de sol”, comentó. Por su parte, para los que siembran en zonas de laderas el riesgo es por los deslizamientos, pero esta situación no ha pasado aún. “A pesar de las saturaciones no se han reportado pérdidas de este tipo”, recalcó.

Respecto a las plagas, Vásquez comentó que las lluvias actúan a favor de los cultivos pues las gotas de lluvias se encargan de quitar la mayor parte de ellas. “El mayor riesgo con las lluvias es cuando la planta está pequeña, pero estamos ya en el proceso final, por lo que será una excelente cosecha”, argumentó.