Opinión

La tortura de la salida a Olancho continúa

A pesar de las declaraciones de los políticos y altos funcionarios gubernamentales, las decenas de miles de personas que usamos diariamente las vías que conducen a la salida a Olancho nos enfrentamos a los congesgtionamientos infernales que se producen por la falta de conclusión del puente a desnivel y el bulevar de acceso.

Años de abandono se han traducido en la pérdida de millones de lempiras en combustible botado en las filas que se arman, así como por los repuestos y pagos de talleres por los daños que sufren los automóviles.

¿Cuándo habrá un gobierno que tome en serio su trabajo?