Una cuerda que sostenía el Pabellón Nacional sirvió de retén para impedir el paso de conductores que pretendían llegar hasta la zona donde se instala el proyecto eólico en la comunidad de El Banquito, El Corpus.
Los vecinos desde el amanecer decidieron protestar a favor del ambiente.
Y es que con la manifestación denunciaron que en las cercanías del afluente de donde se abastecen de agua se ha realizado el corte de varios árboles, entre ellos algunos antiguos.
De acuerdo con los pobladores, la tala se ha ejecutado por parte de los encargados de la instalación de un proyecto eólico en la comunidad, pese a que se había acordado que no se tocarían los árboles cercanos al caudal.
Ante el incumplimiento del compromiso con la comunidad, los pobladores decidieron ejecutar la protesta pacífica con la finalidad de pedir una investigación por parte de las autoridades de la Fiscalía del Ambiente y la Secretaría de Recursos Naturales y el Ambiente.
También han solicitado mayor vigilancia por parte de la Unidad Municipal Ambiental, pues son los encargados de velar por los recursos naturales del municipio.
Miguel Ángel Pineda, representante de la comunidad, dijo que el proyecto eólico, que apenas inicia, ha dañado las fuentes de agua. De la zona, según Pineda, en verano se han producido ocho galones de agua por minuto, pero luego de la tala, en la zona apenas se logran generar cinco galones del vital líquido por minuto.
Pineda explicó que es la única fuente que abastece a la comunidad, la que por muchos años ha estado supliendo del vital líquido a estos habitantes, y ahora solo por instalar una torre cortan los arboles que evitan que esta afluente se seque.
En la zona donde nace el afluente además se pretende evitar que se instalen tres torres que trasladarán la energía generada por el viento hacia las plantas distribuidoras.
En el lugar, según los pobladores, se han cortado unos 48 árboles, en su mayoría que habían sido plantados desde hace unos 50 años.
“Los afectados somos unas 2,000 personas de la comunidad, residentes en unas 500 casas aproximadamente”, agregó Pineda.
De acuerdo con José Ramón Valladares, vicepresidente de la Junta de Agua, el problema surge luego que durante la socialización del proyecto no se tomara en cuenta a los pobladores.
“Pedimos a los diputados que nos acompañen en esta lucha para evitar una mayor deforestación”, manifestó Valladares.
Medidas
Ante las acusaciones de los vecinos se logró una respuesta de José Morán, encargado del proyecto, quien aseguró que en la zona cercana al afluente se instalarán las líneas de transmisión de la energía sin que represente un mayor impacto para el ambiente.
“Los árboles que se han cortado no afectan el afluente de agua para la comunidad y el problema con la comunidad surge luego que se quebró un tubo de agua, el cual fue reparado de inmediato”, explicó Morán.
También informó que por cada árbol cortado se sembrarán tres, ya que el proyecto contempla la reforestación de la zona en un período de dos años.
“En este momento lo que hemos ejecutado es una labor de limpieza del área por donde pasarán las líneas de transmisión, que llevarán los 400 megavatios hasta la subestación de Santa Lucía”, agregó.
Los trabajos que se han realizado hasta el momento son por mandato de las autoridades de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), pues es quien contrató a la compañía Vientos Electrotécnicos S.A, aseguró Morán.
Como parte del plan de no afectar a la comunidad, los representantes de la empresa junto con representantes de la ENEE y Gobernación convocaron a los líderes comunitarios a una reunión.