Fue azotado, humillado y obligado a cargar su cruz: feligreses dramatizan el viacrucis
Con fervor y devoción, los creyentes recorren las calles, representando el sufrimiento de Cristo y su camino hacia la crucifixión durante la Semana Santa
- Actualizado: 03 de abril de 2026 a las 08:54
Cientos de católicos participan cada año en la representación del viacrucis, una tradición religiosa que conmemora el camino de Jesús hacia su crucifixión y muerte. Así fue la dramatización en la capital:
La parroquia El Calvario ha dado inicio a su emblemático viacrucis, una representación donde la juventud de la comunidad presta su piel y sus lágrimas para revivir el camino de Jesús hacia la cruz.
El acto consiste en recorrer, en procesión, las 14 estaciones que representan los momentos más importantes del calvario de Cristo, desde su condena hasta su sepultura.
En la capital, Tegucigalpa, el viacrucis de Viernes Santo es una de las manifestaciones de fe más concurridas, con centenares de creyentes que salen desde iglesias para avanzar por el centro histórico guiados por sacerdotes.
Las calles del centro de la ciudad se llenan de devoción y recogimiento desde las primeras horas del día, con participantes que meditan cada estación mientras avanzan paso a paso entre oraciones y reflexiones.
El drama comenzó frente al Hogar de Ancianos María Eugenia, en el bulevar Comunidad Económica Europea. Es el comienzo de una jornada donde el dolor de la pasión se mezcla con la esperanza de la redención.
El viacrucis, también llamado “Camino de la Cruz” o “Estaciones de la Cruz”, es una práctica devocional del cristianismo que rememora los momentos finales de la vida de Jesús, desde su condena hasta su crucifixión y sepultura.
El viacrucis permite a los fieles reflexionar sobre el sufrimiento, la entrega y el sacrificio de Jesús.
María, la madre de Jesús, es una figura central en la pasión y muerte de su hijo. Durante el viacrucis, que representa las etapas del sufrimiento de Jesús desde su condena hasta su crucifixión.
El padre Eduardo Mancía, párroco de la iglesia, destacó que la identidad de su parroquia gira precisamente en torno a este momento cumbre del cristianismo, convirtiendo cada signo de piedad en una expresión máxima de amor.
"Nuestra parroquia está de fiesta patronal y, aunque no lo celebramos como en otros lugares, aquí se celebra precisamente con toda la devoción a través de estos signos de piedad que nuestra gente tanto prepara: las procesiones, los Vía Crucis representados en vivo y las liturgias del Triduo Pascual", expresó el padre Mancía.
En la pasión de Jesús, según los evangelios, la multitud reunida frente a Poncio Pilato pidió la crucifixión de Jesús. Ese momento histórico es recordado simbólicamente en las dramatizaciones del viacrucis.