La Roberto Suazo Córdova da continuidad a la semilla de Escuelas Amigables
La iniciativa pretende que los hábitos aprendidos en las aulas acompañen a los estudiantes en sus hogares, comunidades y espacios públicos
- Actualizado: 21 de agosto de 2026 a las 12:19
La Escuela Roberto Suazo Córdova, en la colonia 21 de febrero, lanzó “Guardianes del Ambiente: Dale vida a los residuos”, proyecto que dará continuidad a los aprendizajes de Escuelas Amigables con el Ambiente y que busca reciclar de manera permanente.
Estudiantes, maestros y padres de familia participarán en jornadas para recolectar, clasificar y aprovechar distintos materiales. Toda la comunidad educativa de la Roberto Suazo Córdova decidió mantener viva la cultura del reciclaje.
Los aprendizajes obtenidos ahora serán aplicados de manera permanente por los niños del centro educativo. Este proyecto nació como una continuación de Escuelas Amigables con el Ambiente, iniciativa impulsada EL HERALDO y sus empresas patrocinadoras.
Los maestros , padres de familia y estudiantes de la Roberto Suazo Córdova aprendieron que una botella, una lata, una hoja de papel o un envase no necesariamente son basura. Los materiales pueden clasificarse, reutilizarse y convertirse en recursos para apoyar las necesidades del centro educativo.
Los padres y madres de la Escuela Roberto Suazo Córdova fueron el impulso de los niños. Ahora los estudiantes decidieron crear Guardianes del Ambiente, una iniciativa que pretende mantenerse durante los próximos años.
EL HERALDO recibió un reconocimiento por parte de la escuela Roberto Suazo Córdova en la clausura de Escuelas Amigables con el Ambiente, como muestra del compromiso sostenido con la educación ambiental.
La subdirectora Norma Palada destacó la transformación de los estudiantes durante el proyecto ambiental. Ahora los niños identifican los residuos y comprenden que muchos materiales pueden tener una segunda oportunidad, mientras contribuyen a mantener limpio su entorno.
Además de contribuir al cuidado ambiental, Guardianes del Ambiente pretende enseñar a los estudiantes que los residuos pueden tener un valor económico. La iniciativa busca desarrollar una visión diferente sobre el reciclaje y mostrar que cuidar el planeta también puede generar beneficios para la comunidad.
Guardianes del Ambiente contempla la participación de estudiantes, docentes, directivos y padres de familia. La propuesta busca que la educación ambiental salga de las aulas y se convierta en una práctica cotidiana.
La iniciativa coloca a los estudiantes en el centro de las acciones ambientales. A través del reciclaje, los menores aprenden sobre responsabilidad, reutilización y cuidado del entorno, mientras adquieren conocimientos que pueden trasladar a sus hogares y compartir con sus familias.
Daniela Aceituno, representante de Recicladora Diamante, destacó que los niños pueden aprender desde las aulas que los residuos tienen valor. Su mensaje resume el propósito del proyecto: transformar aquello que normalmente termina en la basura en una oportunidad para generar recursos.
Para la maestra Gladys Ramírez, cuidar el ambiente debe convertirse en una responsabilidad cotidiana. Su llamado a los estudiantes es sencillo: si encuentran un residuo en el camino, deben recogerlo y disponerlo correctamente para contribuir a mantener limpio el entorno.
Los alumnos tuvieron un papel protagónico siempre recomendando sus proyectos a Dios. Por otra parte, participaron en las actividades de reciclaje, algunos estudiantes asumieron la responsabilidad de explicar ante sus compañeros cómo funcionará la iniciativa y cuáles serán sus principales objetivos.
Escuelas Amigables con el Ambiente dejó una experiencia que la Roberto Suazo Córdova pretende convertir en tradición. Con Guardianes del Ambiente, la institución busca que las próximas generaciones encuentren una escuela donde reciclar, clasificar y cuidar el entorno sea parte de la vida cotidiana.