Andaba visitando a su novia y faltaban cinco días para su cumpleaños: joven hallado muerto en Guasculile
De acuerdo a los reportes preliminares de las autoridades, a Denovan Pascua ya lo habían amenazado para que no ingresara al sector donde vivía su novia, pero hizo caso omiso
- Actualizado: 01 de abril de 2026 a las 18:34
El crimen de un joven de 18 años ha consternado a la capital hondureña, pues en las primeras horas de la mañana del martes 31 de marzo se conoció que su cuerpo fue hallado en un solitario sector de la aldea Guasculile, en la carretera a Olancho. A continuación le contamos quién era y qué sabemos del caso.
Las autoridades identificaron a la víctma como Denovan Leonel Pascua Díaz, de 18 años de edad. EL HERALDO tuvo acceso a su acta de nacimiento y constató que estaba a punto de celebrar sus 19 años.
El joven nació el 5 de abril de 2007, por lo que al momento del hallazgo de su cuerpo faltaban 5 días para celebrar su natalicio, aunque se desconoce si fue ultimado ese día o un día antes.
Y es que informes preliminares de las autoridades establecen que a eso de las 5:00 de la tarde del lunes 30 de marzo de 2026, Denoval Loenel Pascua Díaz se encontraba con su novia, en un sector de la colonia El Carrizal, en Comayagüela, en la capital de Honduras. De repente, su conversación amena habría sido interrumpida por antisociales.
Hasta el lugar llegaron los miembros de una estructura criminal, quienes lo privaron de la libertad y lo trasladaron al sector solitario donde le quitaron la vida.
La Policía Nacional conoció que a Pascua Díaz miembros de una estructura criminal le habían advertido que no visitara la zona en donde fue raptado, pero hizo caso omiso a la petición.
Denovan fue hallado con varios disparos en diferentes partes del cuerpo.
Inicialmente, al momento del levantamiento del cuerpo, el mismo fue trasladado a la morgue del Ministerio Público en calidad de desconocido, porque no se le encontraron documentos personales. Fue hasta el momento de la autopsia cuando se logró identificar, gracias a sus huellas dactilares.
El cadáver fue entregado posteriormente a su acongojada familia, para darle cristiana sepultura.
El trágico final de Denovan Pascua pone en manifiesto la inseguridad que persiste en muchos sectores de Honduras, donde las pandillas ejercer un control absoluto y limitan el ingreso o tránsito de personas ajenas a la comunidad a la que mantienen sumida en el terror.