“Necesito saber que estás con vida, mi niña”: último mensaje de la madre de Cinthia antes de su muerte
Mientras la búsqueda continuaba, María Hernández mantenía la esperanza de que su hija Cinthia regresara a casa, sin imaginar que su cuerpo estaba enterrado en la colonia La Sosa
- Actualizado: 01 de julio de 2026 a las 13:07
Desde el lunes 22 de junio, Cinthia Hernández se encontraba desaparecida y sus familiares mantenían la búsqueda con la esperanza de encontrarla con vida. Una semana después, su cuerpo fue hallado enterrado en el patio de su vivienda en la colonia La Sosa de la capital. Este fue el último mensaje de su madre:
María Hernández, madre de Cinthia, vive en la colonia Villa Nueva y su hija en la colonia San Miguel, pero posteriormente decidió mudarse con su pareja a la colonia La Sosa en Tegucigalpa, donde fue encontrada sin vida.
La información indica que la tarde-noche del lunes, vecinos reportaron a las autoridades un mal olor que provenía de la casa de Cinthia, pero nadie respondía, por lo que ingresaron a la fuerza para inspeccionar la zona.
Al entrar al lugar, encontraron un bulto de tierra en el patio de la casa y, al escarbar, confirmaron que se trataba del cuerpo de Cinthia, envuelto en una bolsa negra.
Antes del macabro hallazgo, la madre de la joven compartió en sus redes sociales mensajes de ayuda para encontrar a su hija viva.
“Hija, solo quiero saber que estás bien, tita no te voy a presionar para que vuelvas a la casa”, dice una de las publicaciones.
“Hija mía, solo necesito que te comuniques conmigo, por favor, para saber que estás con vida, mi niña”, decía su último mensaje antes de ser encontrada muerta.
De manera preliminar se informó que el cuerpo de la joven llevaba al menos cuatro días enterrado y que, presuntamente, habría sido asfixiada con el cable de un cargador de celular.
Por el momento, su pareja, de quien hasta el momento se desconoce el paradero, es el principal sospechoso. Cabe mencionar que esta información será confirmada tras los resultados de la autopsia.
Familiares aseguraron que dejan la justicia en manos de Dios, pues “ni las leyes ni la justicia hacen algo, porque como ellos, esto siempre queda en la impunidad”.