Sin olor ni color, monóxido de carbono: enemigo invisible que ha cobrado vidas en Honduras
En distintos casos, familias, parejas y trabajadores han perdido la vida por intoxicación o asfixia, principalmente en espacios cerrados y sin ventilación.
- Actualizado: 20 de octubre de 2025 a las 14:42
Esta galería recopila las tragedias más recordadas y busca crear conciencia sobre los peligros de este gas mortal y las medidas de prevención necesarias para evitar nuevas víctimas por monóxido de carbono.
14 de marzo de 2025: Dos adolescentes murieron asfixiados dentro de un vehículo en Santa Bárbara. Darío Antonio Leiva y Liz Marien Varela, de 18 y 16 años, respectivamente, murieron por asfixia con monóxido de carbono.
La Policía sugirió que Darío Antonio Leiva y Liz Marien Varela, de 18 y 16 años, respectivamente, murieron por asfixia con monóxido de carbono.
14 de noviembre de 2024: Dos mujeres fueron halladas muertas dentro de su caso tras quedarse dormidas en su auto en San Luis, Santa Bárbara. Se trató de Alba Leticia Pinto Rosa, reconocida docente y precandidata a diputada, y su amiga Dayana Perdomo.
Una de las mujeres fue captada horas antes de la tragedia cuando intentaba subir al vehículo con movimientos descoordinados, lo que generó sospechas de que estaban intoxicadas antes de conducir y finalmente quedarse dormidas en el auto.
9 de abril de 2023: Dos hondureños murieron este domingo por intoxicación con monóxido de carbono cuando limpiaban un pozo de malacate en Tatumbla.
Padre e hijo, identificados como Melin Alanís y Rudy, al momento de estar el pozo de malacate todo impregnado de monóxido de carbono, lo inhalaron y sufrieron la muerte del sueño.
30 de mayo 2019: Tres mineros murieron asfixiados al aspirar monóxido de carbono en un incidente ocurrido en el interior de una mina, en la aldea El Chaparral, en Langue, Valle.
Los fallecidos fueron identificados como David Ortiz (28) su padre Timoteo Ortiz (64), dueño de la mina artesanal y Javier Avila (21)
06 de mayo 2017: Por intoxicación murió una pareja dentro de un carro cuando se quedaron dormidos. Se trata de Manuel Mauricio Martínez Barahona (de 31 años) y Gladis Yamileth Pérez Colón (de 22).
Sus cadáveres fueron hallados semidesnudos adentro de un turismo gris en el estacionamiento de la Gran Central Metropolitana, de la cual Martínez era uno de los jefes de seguridad.