"Se hacía pasar por un pastor para captar a sus víctimas": Junior Anariba acusado de abusar de menores
Haciéndose pasar por pastor es como Junior habría abusado de dos menores en Olanchito, pero las autoridades sospechan que hay más víctimas en otros municipios. Conozca este caso aquí
- Actualizado: 24 de octubre de 2026 a las 14:25
Como Junior Javier Anariba fue identificado el hombre que se hacía pasar por pastor evangélico para engañar a menores de edad y presuntamente abusar de ellas.
"Fue ejecutada una orden de captura en contra de Junior Javier Anariba, de 50 años de edad, por el delito de violación en perjuicio de dos menores de edad que rondan entre los 12 y 14 años", informaron las autoridades de la Policía Nacional.
"Tenemos información de que este mismo sujeto, quien decía ejercer la función de pastor en diferentes partes del país, tiene diversas denuncias por este mismo hecho", informó un agente de la Policía Nacional, quien además invitó a las víctimas a acercarse al Ministerio Público o a la Dirección Policial de Investigaciones a formalizar la denuncia.
Por su parte, el inspector Wilfredo Maldonado, portavoz de la Dirección Policial de Investigaciones, señaló: "Se hacía pasar por un pastor evangélico para captar a sus víctimas y abusar sexualmente de ellas. El expediente investigativo sigue abierto para verificar si hay más víctimas".
Las autoridades lograron detener al sospechoso en el municipio de Olanchito, Yoro, en cumplimiento de una orden judicial emitida el 23 de octubre de 2026 por el Juzgado de Letras Seccional.
El informe policial indica que el hombre habría llevado con engaños a las dos menores hasta unas cuevas ubicadas en el municipio de Las Lajas, Comayagua, en la zona central de Honduras.
Las menores fueron engañadas con el pretexto de que realizarían prácticas religiosas y "rituales de liberación espiritual".
Una vez que supuestamente logró su objetivo de llevarlas a una cueva, el individuo cometió las agresiones sexuales en contra de ambas menores.
Para evitar que las víctimas denunciaran o revelaran lo sucedido, el sujeto las habría amenazado e infundido temor valiéndose de supuestos «malos espíritus».
Como se sospecha que el hombre operó de esta forma en varios municipios, se mantiene abierto un expediente para dar con el paradero de más víctimas, si las hubiera.