“Él importaba, él fue amado”: así recuerdan a 'Morris', indigente asesinado en Tegucigalpa
Organizaciones y personas cercanas recuerdan la vida de “Morris”, un joven en situación de calle que murió apuñalado en el centro de la capital
- Actualizado: 25 de abril de 2026 a las 11:41
“Él importaba. Él era conocido. Él fue amado”. Con esas palabras, organizaciones sociales recuerdan a “Morris”, un joven en situación de calle que murió apuñalado el pasado martes -21 de abril- en el Paseo Líquidambar, en el centro de Tegucigalpa.
El caso ha conmovido a distintos sectores, no solo por la forma violenta en la que perdió la vida, sino porque, según el Ministerio Público (MP), el joven no tenía identidad legal, ya que nunca fue inscrito en el Registro Nacional de las Personas (RNP), lo que complica la entrega de su cuerpo.
Desde Proyecto Micah, donde fue conocido, lo recordaron como alguien cercano y afectuoso.
“Nunca fue invisible para nosotros. Morris siempre saludaba a nuestro equipo con abrazos y amabilidad. Él importaba. Él era conocido. Él fue amado. Un niño conocido, amado y recordado... pero oficialmente sin nombre”, expresaron.
La organización Árboles de Justicia también manifestó su pesar por la pérdida. “En ADJ le amamos. El voluntariado le amó. Y hoy queremos recordarlo desde lo que sí fue, alguien valioso, alguien digno, alguien que merecía amor”.
Testimonios personales también reconstruyen fragmentos de su infancia. Mayra Salinas, quien lo conoció cuando era niño, relató que “Morris” vivía en las calles desde muy pequeño, junto a otros menores en condiciones similares.
Según su relato, eran apenas niños de entre seis y siete años que pasaban las noches a la intemperie, donde ella intentaba ayudarlos con comida y cobijas, aunque muchas veces estas eran vendidas para comprar resistol.
El joven murió tras ser atacado con arma blanca, y por el hecho fue capturado un guardia de seguridad como principal sospechoso, mientras las autoridades continúan con las investigaciones.
El Ministerio Público ha solicitado la colaboración de familiares o personas cercanas para avanzar en el proceso de identificación.
Mientras tanto, quienes lo conocieron insisten en algo: más allá de no tener nombre oficial ni registros, “Morris” fue una persona que dejó huella en quienes cruzaron su camino.