Exhumación de víctimas en finca de Rigores, Trujillo, busca pistas sobre lo que pasó
Tres de los 20 hondureños asesinados en una finca de palma africana el 21 de mayo, en la aldea Rigores de Trujillo, fueron exhumados este martes para efecto de investigación
- Actualizado: 02 de junio de 2026 a las 14:28
Con el propósito de esclarecer el crimen múltiple de 20 personas en una finca de palma africana, el Ministerio Público inició este 2 de junio la exhumación de cuerpos en un cementerio de la aldea Rigores, en Trujillo.
Los equipos forenses, bajo custodia policial, llegaron hasta la zona para iniciar las labores como parte del proceso judicial clave en la búsqueda de esclarecer este caso que conmocionó al país.
En esta primera jornada, se completó la recuperación de los primeros tres cuerpos de un total de veinte víctimas registradas en la masacre.
Los restos fueron localizados en el cementerio de la aldea Panamá, en el municipio de Trujillo, departamento de Colón. Otro grupo de víctimas fue sepultado en el camposanto Norberto Romero de la aldea Rigores.
De acuerdo con el informe preliminar, los cuerpos exhumados corresponden a dos menores de edad y un adulto, quienes habían sido sepultados en dicho camposanto tras el suceso.
Las exhumaciones son realizadas bajo estrictos protocolos forenses por parte del Ministerio Público, con el fin de recolectar evidencias científicas.
También se procederá a realizar las autopsias correspondientes y avanzar en el esclarecimiento de las circunstancias en que perdieron la vida las veinte personas.
Cabe señalar que el día de la masacre los cuerpos de las víctimas fueron levantados por sus propios familiares, por lo que al inicio se hablaba de ocho muertos.
Fue a medida que las autoridades indagaron en la aldea Rigores que lograron determinar que se trataba de 20 personas las que habían perdido la vida en la cruenta masacre del 21 de mayo de 2026.
La acción de exhumación se ejecuta bajo fuertes medidas de seguridad con policías preventivos y militares diseminados en todo el sector.
La acción continuará posteriormente con la exhumación de otros cuerpos en el cementerio Norberto Romero de la misma comunidad.
La madrugada del jueves 21 de mayo, mientras las víctimas estaban reunidas en una iglesia para orar, antes de iniciar su jornada laboral, fueron atacados a disparos por sujetos fuertemente armados.
Los cuerpos quedaron, unos dentro de la iglesia otros en el exterior, mientras que algunas mujeres fueron asesinadas en el trayecto a la finca.
Los cuerpos presentaban a simple vista inmumerables orificios de disparos de grueso calibre.
Algunas de las víctimas incluso presentaban lesiones tan severas que sus extremidades quedaron cercenadas por los disparos.
En la escena solo quedaron algunos cuerpos, pero al momento de arribar la policía ya solo estaban los charcos de sangre.