Decidió dejar de vivir con su mamá: cronología de la desaparición de Cinthia, hallada enterrada en La Sosa
Cinthia Hernández apenas había cumplido 18 años. Decidió dejar la casa de su mamá e irse a vivir por su cuenta. La pareja de la joven fue quien alertó a la familia , pero es el principal sospechoso
- Actualizado: 01 de julio de 2026 a las 20:16
Cinthia Melissa Hernández Cruz, de 18 años, fue hallada sin vida y enterrada en una vivienda ubicada en la colonia La Sosa de Tegucigalpa. Supuestaamente la joven vivía con su pareja, quien ahora es señalado como sospechoso del crimen.
Cinthia era una joven que apenas acababa de cumplir 18 años; sin embargo, ya no vivía con su mamá. Esa era una decisión que había tomado semanas antes de la tragedia y, supuestamente, se había ido a vivir con su pareja, quien es señalado como el principal sospechoso del crimen.
“Yo vivo en la Villa Nueva, y ella en la colonia San Miguel, ella había quedado de irme a traer para ir a su casa; teníamos un retiro en la iglesia y de regreso iríamos”, relató la madre.
La madre explicó que llamó al joven, pareja de su hija, quien le aseguró que Cinthia le había pedido permiso para salir y que, desde ese momento, ya no respondió las llamadas.
La última vez que la joven fue vista con vida fue el 22 de junio, según el reporte de desaparición. Ese día visitó a su mamá, quien quedó esperándola porque Cinthia le había prometido llevarla a la casa donde ahora ella estaba viviendo.
Días después, el 27 de junio, María Hernández publicó un mensaje en su cuenta de Facebook en el que pedía noticias de su hija: “Hija solo quiero saber que estás bien, tita no te voy a presionar para que volvás a la casa”.
Posteriormente, vecinos de la colonia La Sosa alertaron que en una vivienda se percibía un olor putrefacto. El 30 de junio, las autoridades encontraron el cuerpo de Cinthia enterrado dentro del inmueble.
Pasaron unos ocho días desde la desaparición hasta el hallazgo del cuerpo de la joven. “Mi niña nunca me dio problemas, no me dio formas de que yo desconfiara de ella, fue una buena hija, así la voy a recordar”, dijo la madre.
María Hernández reconoció que su hija era una joven "rebelde", como cualquier persona de su edad, pero aseguró que nunca tuvo problemas graves con ella. “Ella era rebelde como cualquier joven, en su etapa como ella estaba, pero ella nunca me dio problemas en la casa”, expresó.
“Las cosas que hayamos tenido entre madre e hija son cosas pequeñeces que pasan en los hogares, entre padres e hijos, porque a los hijos no les gusta que los regañen, que les llamen la atención, eso era todo con ella”, agregó la madre y es que según se conoció, la madre e hija tuvieron una discusión y ella decidió irse de su casa.