¿De qué acusan al conductor del accidente que dejó ocho muertos en Danlí?
Tras varios días del accidente en Danlí, El Paraíso, que cobró la vida de ocho de las 16 personas a bordo de un vehículo tipo pick-up, el Ministerio Público ordenó la detención del conductor, Luis Varela
- Actualizado: 14 de mayo de 2025 a las 00:00
El Ministerio Público detuvo a Luis Oswaldo Varela, quien conducía el vehículo tipo pick-up que se accidentó el pasado 9 de mayo en Danlí, El Paraíso, al oriente de Honduras.
Don Luis Varela fue arrestado por considerarlo responsable del accidente vial que provocó la muerte de ocho personas, entre ellas sus dos hijos. Su hija, identificada como Mariela Varela Ávila, una reconocida maestra de la comunidad.
Según la versión inicial del conductor, el percance ocurrió debido a una falla mecánica que provocó que el vehículo se precipitara hacia un abismo.
La Fiscalía de Turno de Danlí informó que, tras la audiencia de declaración de imputado, el juez dictó detención judicial como medida cautelar contra el conductor.
De acuerdo con las investigaciones, el viernes 9 de mayo de 2025, alrededor de las 9:40 de la mañana, ciudadanos alertaron a las autoridades sobre un accidente en el caserío "Las Casitas", en Danlí.
Cuando la Policía llegó al sitio, encontró únicamente el vehículo involucrado y solo seis cuerpos sin vida, de las ocho personas fallecidas.
Dos víctimas ya habían sido trasladadas por sus familiares a su lugar de origen, mientras que las personas heridas y el conductor fueron llevados al Hospital Gabriela Alvarado.
Los dos hijos del conductor que murieron en el accidente se observan en esta imagen. Luis Varela fue detenido el 10 de mayo, mientras se recuperaba en el Hospital Gabriela Alvarado.
El Ministerio Público detalló que, según el dictamen de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) de Tegucigalpa, el vehículo presentaba desperfectos mecánicos.
La Fiscalía lo acusa formalmente del delito de homicidio imprudente y, de ser encontrado culpable, podría enfrentar una pena de tres a siete años de prisión por cada víctima.