Cámara captó a menor llegando a Tegucigalpa, luego inventó su muerte y que vendieron sus órganos
Eiby Sánchez provocó terror en su familia al enviar mensajes falsos sobre su asesinato y haber sido víctima de tráfico de órganos para ocultar que se fugó con su pareja
- Actualizado: 23 de abril de 2026 a las 14:49
La angustia que consumía a una familia en Yamaranguila, Intibucá, inició el pasado 19 de abril, tras recibir un aviso de que su hija "había sido secuestrada", sin imaginar que todo era una trama que posteriormente sería desmantelada por las autoridades. A continuación los detalles.
La menor que desapareció fue identificada como Eiby Marisol Sánchez Sánchez, y desde su propio número telefónico, supuestos desconocidos informaban la tragedia. "Su hija fue secuestrada por no dar la dirección donde vivía toda la familia. Ella ya está muerta, sus órganos fueron vendidos", rezaba parte del escalofriante texto.
En los mensajes, los supuestos captores instaban a la familia a bloquear el número telefónico por ser "peligroso" y amenazaban con ir tras ellos si persistían en su búsqueda.
"Ya no pueden hacer nada", sentenciaba el último mensaje enviado a las 17:08 horas del día de la desaparición, dejando a los padres sumidos en la desesperación.
Sin embargo, detrás de la crudeza de aquellas palabras no se escondía una red criminal, sino el plan de una adolescente para iniciar una nueva vida lejos de su familia y de los estudios. La menor había salido de su casa el domingo 19 de abril con rumbo a su centro educativo en La Esperanza, pero su destino final era otro.
Ante la denuncia de secuestro, la Unidad Nacional Antisecuestros (UNAS) de la DPI activó una operación de rastreo que abarcó los departamentos de Intibucá y Francisco Morazán.
La jovencita fue captada por cámaras de seguridad al momento de abordar una unidad de transporte el día de su presunto secuestro.
Asimismo, fue captada cuando arribó a su destino -en Tegucigalpa- para reunirse con el joven que la recibió. Ambos se "fundieron" en romántico abrazo y beso, sin imaginar que su macabro plan quedaría expuesto.
La investigación técnica de las autoridades llevó a los agentes hasta el caserío El Escarbadero, en el municipio de Lepaterique. En una vivienda de la zona, los oficiales encontraron a Eiby Marisol, quien lejos de estar en cautiverio o herida, se encontraba sana y salva disfrutando de su nueva residencia en compañía de su pareja.
Junto a ella fue identificado Fredy Reynaldo Yanes Ortiz, un joven de 21 años con quien la menor decidió establecerse en unión libre. La sorpresa para las autoridades fue total al confirmar que la "escena del crimen" y las amenazas de muerte habían sido orquestadas desde el interior de esa misma vivienda.
Al ser interrogada, la joven confesó sin rodeos que ella misma redactó y envió los mensajes. Según su declaración, utilizó el argumento del secuestro y la venta de sus órganos como una medida extrema para que su familia perdiera la esperanza de encontrarla y dejara de rastrearla.
No obstante, la astucia de la menor ahora tendrá consecuencias ante la justicia hondureña. El despliegue de recursos, logística y personal especializado para atender una falsa alarma constituye un delito que no pasará desapercibido para el Ministerio Público. Eiby Marisol y Fredy Reynaldo fueron remitidos de inmediato a la Fiscalía correspondiente para iniciar el proceso legal en su contra.