Preso en EE UU y estuvo en la Pandilla 18: ahora predica el evangelio en Honduras
Carlos Cerrato es pastor desde hace varios años. Reconoce que mantiene los tatuajes en su cuerpo, pero eso quedó en el pasado
- Actualizado: 12 de octubre de 2026 a las 19:19
Conocer a Dios ha cambiado la vida de muchas personas. Varios de ellos ahora predican el evangelio y uno de estos casos es el de Carlos Cerrato, quien ahora es pastor. ¿Cuál es su historia? ¿Dónde predica? Esta es su historia.
Carlos Gerado Cerrato (derecha) tiene actualmente 51 años y es un exintegrante de la Pandilla 18. Desde hace más de 16 años predica el evangelio tras haber entregado su vida a Cristo.
Él es pastor de la iglesia evangélica "Pasión por las almas" en la capital de Honduras, Tegucigalpa. Estuvo en Los Ángeles y en Nueva York siendo parte de la Pandilla 18.
“Me establecí en Los Ángeles, California, y luego me trasladé a Nueva York, donde fui condenado a 48 años de prisión. Posteriormente, me redujeron la condena en 40 años, por lo que estuve preso durante ocho años”, recordó recientemente en el programa 30-30.
“Para gloria de Dios, en septiembre de 1997, mientras me encontraba en la celda número 20, castigado por haberme peleado con un policía y dos pandilleros, viví una experiencia espiritual. Alrededor de la 1:00 de la mañana, Jesucristo se me apareció en el calabozo, vestido con una túnica blanca y con la corona de espinas ensangrentada. Lo vi llorando por mí”, recordó.
Carlos Cerrato aún mantiene los tatuajes en su cuerpo, pero eso no le limita y dice que es un claro ejemplo de cómo Dios cambia la vida de las personas. “Después de ser un gánster ahora soy un pastor de multitudes”, dijo a EL HERALDO en el 2023.
Cerrato ingresó a la vida de las pandillas en 1987. Ahora, con la iglesia que lidera, afirma: “Nosotros no somos una iglesia de mareros, nosotros somos una iglesia de matrimonios, de familia, claro, pero nosotros somos una iglesia que hemos entendido que Cristo no solo murió por equis persona, Cristo murió por todos los pecadores, entonces de repente muchas veces las iglesias calificamos ovejas, nosotros no”.
“Ya me había ido varias veces, pero la última vez caí preso por 17 asaltos a mano armada, me llevaron a la cárcel en Nueva York”, dijo a este rotativo en el 2023.
“Cuando yo vine acá, bueno, mi familia como que tuvo miedo, claro, yo andaba tatuado y me decían que no andaba con Cristo, pasé siete años como participante en una iglesia y en 2008 Dios me dijo comienza tu ministerio”., abonó en ese momento.
Cerrato es testimonio de vida de cómo Dios puede cambiar las personas. Argumentó que un miembro de pandilla quiere entregar su vida a Cristo, puede abocarse a su iglesia.
Su ímpetu en llevar la palabra de Dios a todos los lugares ha ocasionado que el Ministerio Pasión por las Almas tenga presencia en 20 cárceles a nivel nacional. Una de las labores que hace es ir a las cárceles del país.
Si alguna persona que está en pandillas quiere entregar su vida a Dios puede contactar al pastor Carlos Cerrato al número 3371-7526.